-Después
de Memorias de Idhún me apetecía
escribir un libro de fantasía más raro, en el que
no hubiese ni magos ni dragones, algo un poco diferente... y así,
poco a poco, fui perfilando la historia del viaje de Bipa. La idea
de los etéreos y de la Emperatriz, la verdad es que no recuerdo
de dónde surgió... ¡lo siento mucho!
Por supuesto,
no empecé a escribir esta historia inmediatamente. En octubre
del 2006 salió publicado Panteón
y tuve la gira de presentación, que me dejó poco tiempo
para estar en casa. Sin embargo, yo ya iba a todas partes con una
libreta donde iba anotando cosas y haciendo esquemas.
Por fin,
en navidades del 2006, empecé a escribir el libro en pequeñas
libretitas. Y en primavera del 2007 lo terminé. Decidí
presentarlo a la editorial Alfaguara y... ¡aquí lo
tenéis!
-El libro
salió primero en una preciosa edición en tapa dura,
pero actualmente ya existen cuatro versiones distintas en todos
los formatos y para todos los presupuestos: tapa dura, edición
escolar, edición de bolsillo y edición para América
Latina.
-Este libro no es el
principio de una trilogía ni de una serie. Es un libro suelto
e independiente y no tiene continuación.
-El título no
siempre fue "La emperatriz de los Etéreos". Al
principio pensé en "La emperatriz del Reino Etéreo"
o incluso en "La emperatriz del Mundo Etéreo",
pero me parecían muy largos y al final se quedó como
está.
-El libro no tiene cita
ni dedicatoria. No todos mis libros tienen dedicatoria, así
que eso no es una novedad. Pero hasta ahora todos mis libros traían
cita de Paulo Coelho. ¿Por qué éste no? Bueno,
pues porque algún día tenía que dejar de citar
siempre al mismo autor, ¿no? Estaba bien al principio, pero
a la larga limita mucho a la hora de buscar una cita apropiada.
Aprovecho este nuevo libro después de la trilogía
de Idhún para romper con esa costumbre e inaugurar una nueva
etapa. Estas cosas no hay que forzarlas; para próximos libros,
si encuentro una cita apropiada, el libro llevará cita (no
necesariamente de Paulo Coelho), y si no la encuentro, directamente
no llevará. Lo que sí mantengo son los 14 capítulos.
Hay costumbres difíciles de abandonar.
-También he puesto
al final del libro la fecha en la que acabé de escribirlo.
En este caso es algo puntual y no inaugura una nueva costumbre.
Me pareció necesario aclarar que es un libro que he escrito
después de Memorias de Idhún. Los que no me conocen
y no saben que suelo mantener un ritmo muy intenso de publicaciones
pueden llegar a pensar que es un libro anterior que tenía
guardado en un cajón, y no una nueva novela. Así no
hay confusiones.
-Esta historia la escribí
primero en libretitas. Estas son las libretas que utilicé.
Al principio compré sólo tres, pero se me quedaron
cortas ¡y luego tuve que ir buscando más del mismo
juego!
-Teníamos dos
opciones de portada: una ilustración y la idea del cristal
de nieve. Cuando me enseñaron las dos en la editorial no
fui capaz de elegir porque ambas eran preciosas, así que
al final utilizamos... ¡las dos! En la edición en cartoné,
el cristal de nieve aparece como portada y la ilustración,
de Fernando Vicente, la podéis ver en el interior del libro,
en las guardas. Es bonita, ¿verdad? También la hemos
utilizado como cubierta para la edición en rústica.
-En verano del 2006,
ya con la historia en la cabeza, fui de viaje a Austria y vi cosas
que me dieron ideas para completar la trama de la novela. Aquí
tenéis varias fotos:
Las fotos
no son mías, las he encontrado por Internet (en aquel momento
no se me ocurrió fotografiar estos lugares), ¡Pero
en serio que los vi y ya podéis imaginar qué saqué
en claro de cada uno de ellos!
Por supuesto,
con estas cosas no monté toda la historia. Fue necesario
mucho más. Muchas veces me pregunta la gente cómo
se me ocurren las historias... ¡pues algunas ideas vienen
de cosas tan simples como éstas! Pero esto no basta: para
crear una historia es necesario desarrollarla dentro, transformar
todo lo que ves. Un puzzle no es sólo la suma de todas sus
piezas; es también la manera en la que están combinadas.
Así que no es tan sencillo responder a la pregunta "cómo
se te ocurrió la idea". Suelen ser un montón
de ideas diferentes que hay que combinar para formar una historia...