CAPÍTULO
XIV: "...PORQUE NADA ACABA"
Bhepcilus
colocó cuidadosamente a ARIES en el Mosaico Zodiacal, que brilló
por un instante.
Y Auren recordó...
La conversación con Sen, el escepticismo de los faunos, la
discusión con Sol, la expedición hasta la Roca Gris,
los ratos pasados descifrando la adivinanza, el rayo de inspiración
que les permitió descubrir el paradero del Primer Medallón
el viaje hasta Ebifos, la emoción que sintieron al encontrar
a ARIES bajo la armónica de Pan ... Auren creía escuchar
de nuevo la Sinfonía Silvestre de Sen en sus oídos...
TAURO, el Segundo Medallón Zodiacal.
Su primer encuentro con Vultran, el estupor con que acogieron la noticia
de la muerte del Rey Tracor, las trampas y engaños de? la Cueva
de las Mil Trampas, los momentos de amistad que vivieron allá
dentro en su lucha por sobrevivir, sus dudas en la Cueva del Tiempo,
el último tramo, la Cámara de TAURO, y, a su vuelta,
el asombro al comprobar que Forcam había sido coronado Rey...
El Mosaico Zodiacal relució cuando Bhepcilus puso en él
a GÉMINIS.
La disputa con May, su furtiva expedición nocturna al Árbol-biblioteca,
la sustitución del manuscrito verdadero por uno falso, la escapada
del Árbol-Biblioteca, el momento en que comprendieron por fin
el enigma de Talen el Magno y Talon el Magnánimo, el catastrófico
parto de Shila y Shala, el descubrimiento del paradero de GÉMINIS,
su reconciliación con May, la primera lucha contra Eclipse...
El Cuarto Medallón Zodiacal ...CÁNCER.
Y la desaparición del libro de Crucian, la búsqueda
por todo CÁNCER, la pelea contra Eclipse bajo la lluvia, la
interpretación del poema de Crucian, la excursión hasta
el nido de la Gaviota Roja, la elección de la Caracola de la
Esperanza, la liza contra la Gaviota Roja, el desentrañamiento
de la muerte de Crucian...
Ahora LEO, Quinto Medallón Zodiacal.
La inquietante primera noche con el ataque de los Murics y su conversación
con Pratty, Su caminata por una selva llena de peligros, la leyenda
hecha realidad del Ave Alba, el día
en que conocieron a Tigris, que fue también el día en
que se del Templo Kélmico, la farsa que montaron frente a los
Murics, la loca huida por el Laberinto, la búsqueda por parte
de May y Tigris de la planta Cristalina, la apendicitis...
Cuando VIRGO, Sexto Medallón, fue puesto en el Mosaico Zodiacal,
Auren siguió recordando...
Todo lo vieron May y ella a través de PISCIS: la entrada de
Mágic en las Cuevas de Espera, la desesperada búsqueda
de la Reina Hipólita, su trabajo detectivesco, las pistas que
re sultaron ser fracasos rotundos, el descubrimiento de la telepatía,
la resolución del misterio, la emotiva despedida de Mágic
y Andrómeda... Auren miró a su hermano. ¿Guardaría
todavía el Medallón que Andrómeda le regalara?
Seguramente sí.
De nuevo brilló el Mosaico Zodiacal, esta vez al acoger a LIBRA,
Séptimo Medallón Zodiacal.
Los intentos de Mágic por imponer orden entre los librinzomas,
la decepción de encontrar el cofre de LIBRA vacío en
la fosa, la busca por toda la región, el enfrentamiento verbal
y luego la lucha con Eclipse, la casualidad de hallar los tres Medallones
a la vez...
ESCORPIO, Octavo Medallón Zodiacal; SAGITARIO, Noveno Medallón
Zodiacal.
Ya tenían los Medallones desde el principio, cuando entraron
Mágic y Tigris en estas regiones. Pero, a pesar de todo, había
sido una aventura.
Bhepcilus ahora colocaba en el Mosaico a CAPRICORNIO, el Décimo
Medallón.
El diálogo con la tórtola y el topo, cómo lograron
burlar a Kirkon y hablar con Yarlen, la peligrosa subida hasta la
Cueva de Cristal, las dificultades pasadas allá dentro, el
descenso y, sobre todo cuando Eclipse volvió a ser Altair y
comprendió su error...
ACUARIO ahora, el Undécimo Medallón.
La extrañeza y alarma al descubrir la ostra rosada vacía,
la búsqueda del Medallón entre los corales, los temores
en aquel recoveco de la montaña submarina, cómo engañaron
a Tiburón Blanco...
Y, por fin, PISCIS, el Duodécimo Medallón, su Medallón.
Recordó la conversación con Pleyk, el Ermitaño
del Monte Piscazul palabra por palabra. Se dijo que jamás olvidaría
sus enseñanzas: Tener confianza en sí misma, y hacer
lo que dicten los sentimientos y el corazón.
Contempló el Mosaico Zodiacal, por fin al completo, y sintió
una cálida sensación de gozo y bienestar. Aquello era
el Horóscopo. El Zodíaco. ¿Qué hubiera
pasado si Petilay lo hubiera transformado en el Azodíaco? "Las
cosas ahora son como deben de ser", se dijo satisfecha.
ARIES, TAURO, GÉMINIS, CÁNCER, LEO, VIRGO, LIBRA, ESCORPIO,
SAGITARIO, CAPRICORNIO, ACUARIO, y PISCIS.
Y siempre sería así. Siempre, mientras Bhepcilus y May
continuaran protegiendo y guardando el Horóscopo y los Doce
Medallones Zodiacales. Con ellos, el futuro de ZODIACCÍA estaba
seguro.
¡May! Ahora Bhepcilus comenzaba a recitar el Conjuro que la
devolvería a su antiguo ser. Un Conjuro que recitaba en zodiáccico.
"Flamher
ase Kragea ase Dasserf
regadre yir gas yir gasérian gasser
ase gradestu tarserf bersfeg
unheraderte assúliam kal vrayerdie niefar
gus asserf Xáminir, Frebodesgar sa Crónian"
Y Auren
y Mágic se percataron con asombro de que comprendían
de principio a fin el zodiáccico, la Lengua Antigua. Hubieran
podido jurar en aquellos momentos que el Conjuro decía:
"Llama
de Magia del Horóscopo
devuelve lo que es a lo que era
que el ser del lejano pasado
retorne al inmediato presente
y que de nuevo esté con nosotros
Amaya, la Guardiana de ZODIACCÍA"
Inmediatamente,
emanó del Mosaico Zodiacal una intensa luz que envolvió
a May. Era tan fuerte el resplandor que todos tuvieron que cerrar
los ojos y cuando los abrieron su sorpresa fue grande:
May ya no estaba. Había desaparecido la conejita de orejas
rosadas y divertido gesto, a la que sus largos bigotes conferían
un aire gracioso, la May que Auren recordaba. En su lugar había
una muchacha. Era alta, y llevaba una túnica muy larga. Auren
la observó atentamente. Era Amaya, La Guardiana de ZODIACCÍA,
la sobrina de Bhepcilus.
Su madre había sido una ninfa marina. Y Amaya había
heredado muchos de los rasgos de esta especie. Se notaba en su larga
cabellera blanca, tirando a rosada, que le llegaba casi por los tobillos;
en la palidez de su rostro, que indicaba que era here dera del mar;
en el suave gesto serio y tranquilo de su expresión; y en sus
ojos de un azul como el de las profundidades del océano.
Amaya miró a todos los que la rodeaban, y dijo con una sonrisa:
- Ya está. Estamos aquí todos reunidos y tenemos a todos
los Medallones aquí. Es una maravilla que hayamos podido recuperarlos
todos. Y eso se debe sobre todo a la Princesa Auren y al príncipe
Mágic.
- Desearía tanto que me contarais que ha sucedido aquí
en mi ausencia - dijo Vega suavemente -. Sé que ha sido mucho,
pero...
Auren tomó la palabra y le narró sus aventuras. Cuando
acabó, Altair dijo:
- No comprendí tus palabras, Vega. Lo entendí todo al
revés, y me puse de parte de la persona que te había
asesinado. Ruego me perdones, amor mío, por no haber sabido
interpretar tus últimas palabras.
- Todo está bien ahora - dijo Amaya -. Olvidemos lo pasado,
vivamos lo presente y esperemos lo futuro. ¡Por una ZODIACCÍA
libre, unida y feliz!
-¡Y por los Príncipes Auren y Mágic! - añadió
Altair.
- No tienen aspecto de Príncipes - observó Oma, mirándolos
de arriba a abajo.
- Tienes razón - asintió Bhepcilus -. Pero pronto lo
tendrán. Alzó los brazos hacia los dos hermanos recitando
un Sortilegio. Una intensa luz emanó de ellos y al instante
se vieron vestidos como lo que realmente eran. Auren, Elegida de PISCIS,
y Mágic, Elegido de CÁNCER, Príncipes de ZODIACCÍA.
Auren llevaba una túnica de color azul claro, ricamente bordada,
y una larga capa recamada en oro. Y Mágic iba vestido como
un principito salido de una leyenda medieval.
- ¿Puedo llevarme a CÁNCER a mi casa? - preguntó.
- El Mosaico Zodiacal no estaría completo entonces - dijo Bhepcilus
-, pero debes llevártelo para que podamos mantenernos en contacto.
Auren también se llevará a PISCIS.
- ¿Qué hora es allí en mi casa? - inquirió
de pronto Auren, sobresaltándose.
- Debe de estar anocheciendo - dijo Amaya.
- ¿Anocheciendo? Ahora estamos en verano y no anochece hasta...
Se puso pálida.
- ¡Debemos volver a casa ya! Mi madre nos está esperando.
Bhepcilus volvió a alzar los brazos hacia ellos y se encontraron
vestidos de nuevo como antes.
- Volveremos a encontrarnos - dijo Auren -. Hasta entonces, adiós.
- "Los adioses son odiosos " - le recordó Mágic
con una sonrisa, repitiendo las palabras de Anémona.
- Mediante PISCIS y CÁNCER nos mantendremos en contacto - dijo
Bhepcilus.
Auren, antes de marcharse, dirigió una mirada a todos sus amigos.
Bhepcilus, serio, concentrándose para realizar el pase mágico
y el Sortilegio.
Amaya, con una sonrisa amistosa y un gesto de agradecimiento en su
expresión.
Altair, cuyos ojos brillaban de felicidad y reconocimiento por tener
a Vega a su lado.
Vega, con una mirada dulce y serena, como diciéndole: "Gracias
a tí, la especie de los Unicornios está salvada".
Tigris, con un gruñido que podría interpretarse como
un gruñido de despedida.
Babytrísoma, con tres sonrisas de oreja a oreja. Había
desaparecido por unos instantes el gesto pícaro y travieso
que le caracterizaba para dar paso a una expresión de humildad
y amistad.
Ocho rostros que le miraban con una sonrisa de adiós sincero
y amistad eterna.
Dando media vuelta, Auren desapareció de allí con Mágic,
preguntándose cuando volvería a ZODIACCÍA para
reencontrarse con esas sonrisas y esas miradas amistosas. Y sintió
que todo hubiera acabado porque, a pesar del peligro que su aventura
había entrañado, había descubierto la verdadera
amistad. Tenía amigos por todos sitios, pero con ninguno había
vivido tanto como con aquellos que dejaba en el País de los
Horóscopos.
Y se dijo que, si decían que el amor es eterno, la amistad
tampoco se puede olvidar.
Aurora y Miguel se encontraron en el parque desierto. Ya era de noche,
y las estrellas brillaban sobre ellos, presididas por la luna creciente.
Era tan bella la bóveda celeste que, sin
decir nada, los dos hermanos se sentaron en el césped bajo
una acacia a contemplarla.
La acacia, en el Lenguaje de las Plantas, significa amistad. Y Aurora
lo sabía, y sonrió pensando en sus amigos y en los ratos
que habían pasado juntos, momentos de peligro, de tranqui lidad,
de tristeza, de enfado, de alegría, de unión y de...
amistad.
Miguel se sacó de debajo de la camisa el Medallón de
Andrómeda y por unos instantes la contempló, extasiado.
Luego pensó con tristeza: "Quién sabe si volveré
a verte...".
Aurora captó sus pensamientos y le dirigió una sonrisa
tranquilizadora, como diciendo: "Volverás ...volverás
a verla".
- ¿Cómo se dice "luna" en inglés? -
preguntó el niño.
- "Moon" -fue la respuesta.
- ¿Y "noche"?
- "Night".
- ¿Y "Estrella"?
- "Star"
- ¿Y "luz"?
- "Light."
- ¿Cómo se dice "luz de estrella"?
- "Star light"
En aquel momento el reloj de una iglesia cercana dio la hora, y Aurora
se levantó de un salto.
- ¡Demonios, son las nueve y media! Mamá nos va a matar,
¡corre, Miguel..!
Ambos echaron a correr por el solitario parque. Bajo las estrellas,
Aurora pensaba:
"La luz de las estrellas es símbolo también de
amistad y fraternidad. Hacen guiños como si quisieran dar ánimos
a quien contempla su resplandor. Star light. Star light".
Desde la
Casa del Zodíaco, Bhepcilus y Amaya, observaban en un gran
espejo la escena del parque.
- Todo acabó, ya - dijo Bhepcilus -. Y afortunadamente parece
que aquí hubo un final feliz.
- No, Bhepcilus, no hubo un final feliz - dijo Amaya. Bhepcilus la
miró con sorpresa.
- ¿Por qué dices eso? Claro que lo hubo. Tenemos los
doce Medallones, Petilay ya no volverá, Eclipse ha vuelto a
ser Altair, Vega está de nuevo con nosotros, tú eres
de nuevo Amaya, ya no hay Maldición y Babytrisoma ya no desconfía
de nosotros. ¿Quieres más motivos aún para que
esto sea un final feliz?
-Es que es imposible que haya finales felices, Bhepcilus, y tú
deberías saberlo ya. Fue Auren quien me lo enseñó.
hay finales felices, ni tristes. Sencillamente, no hay finales ...porque
nada acaba.
Y tenía razón.