LA LEYENDA DEL REY ERRANTE
Ediciones SM, 2002, colección Barco de Vapor, serie roja, nº 143.


 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

CÓMO SE ME OCURRIÓ LA IDEA

En la facultad hice un curso de literatura árabe, impartido por la profesora Josefina Veglison; ella insistió mucho en el tema de los poetas preislámicos, que compusieron sus obras entre los siglos V-VII. Algunos eran cortesanos, pero muchos otros eran beduinos o incluso bandidos; gente del desierto, en definitiva. Sobre ellos circulan entre los árabes multitud de historias y leyendas, pero nos ha quedado su poesía, una poesía que data de una época en la que ni siquiera existía el castellano como lengua escrita. Me fascinó el tema y pensé que podría escribir un libro ambientado en esa época.

Por otro lado, yo seguía publicando libros, pero la gente siempre me los comparaba con Finis Mundi, y eso empezó a preocuparme: quizá yo no era una buena escritora y sólo había escrito un único libro bueno…, así que decidí escribir otro libro y enviarlo al concurso, intentado que fuera mejor que Finis Mundi.

Una noche, comentándolo con Andrés, mi novio, mientras cenábamos en un Gino's, le dije que tenía la idea de escribir un libro ambientado en la antigua Arabia y que tratase de poetas. Era la historia de un príncipe y un tejedor de alfombras que se enfrentaban en un concurso de poesía. Pero Andrés me dijo que le faltaba algo, así que seguí estrujándome el coco y surgieron más ideas: el tejedor de alfombras tenía tres hijos, cada uno de un oficio diferente, y debía tejer una alfombra que relatase toda la historia de la humanidad.

Pero seguía faltándole algo a la idea, hasta que se me ocurrió que el protagonista podía ser el príncipe y no el tejedor, para lo cual la historia debía dar un giro inesperado a mitad…Y así, poco a poco, el libro fue tomando forma.