RETORNO A LA ISLA BLANCA
Editorial Brief, 2001, colección Sobre Ruedas, nº 1.


 
 

CÓMO SE ME OCURRIÓ LA IDEA

Debo confesar que se me ocurrió en una clase en la que no estaba prestando demasiada atención . Hacía poco que había visto la película Cristal Oscuro, y me sugirió un mundo mágico lleno de criaturas extrañas, que fuera casi todo bosque, algo más sencillo y primitivo que la fantasía épica de magos y guerreros que estaba acostumbrada a leer y a escribir.

Quise que fuera una historia para niños y se me ocurrió dividir aquel nuevo mundo en regiones de distintos colores: Bosque-Verde, el Valle Amarillo, las Montañas Rojas, la Parda Floresta… (empecé a hacer el mapa en aquella misma clase, en mi libreta de apuntes…). Al final la cosa fue menos rara de lo que había pensado en un principio. Las criaturas que aparecían no eran inventadas por mí (a excepción, quizá, de los Nereidas); eran duendes, trasgos, hadas, elfos, gnomos, enanos, que ya estaban en la tradición popular. Pero parecía interesante. Así que aquel mismo verano me puse a escribir. Y al final no salió tan infantil como yo creía…