CÓMO
SE ME OCURRIÓ LA IDEA
Debo
confesar que se me ocurrió en una clase en la que no estaba
prestando demasiada atención
.
Hacía poco que había visto la película Cristal
Oscuro, y me sugirió un mundo mágico lleno de
criaturas extrañas, que fuera casi todo bosque, algo más
sencillo y primitivo que la fantasía épica de magos
y guerreros que estaba acostumbrada a leer y a escribir.
Quise
que fuera una historia para niños y se me ocurrió
dividir aquel nuevo mundo en regiones de distintos colores: Bosque-Verde,
el Valle Amarillo, las Montañas Rojas, la Parda Floresta
(empecé a hacer el mapa en aquella misma clase, en mi libreta
de apuntes
).
Al final la cosa fue menos rara de lo que había pensado
en un principio. Las criaturas que aparecían no eran inventadas
por mí (a excepción, quizá, de los Nereidas);
eran duendes, trasgos, hadas, elfos, gnomos, enanos, que ya estaban
en la tradición popular. Pero parecía interesante.
Así que aquel mismo verano me puse a escribir. Y al final
no salió tan infantil como yo creía