Preguntas frecuentes

Aquí encontrarás las respuestas a las preguntas más habituales planteadas por los lectores

Estas son algunas de las preguntas que más me suelen formular los lectores. Antes de escribirme, ¡léelas! Puede que algunas de tus dudas estén resueltas aquí. Además, me gustaría ir ampliando esta sección con más preguntas que me lleguen. Sé que cada uno de vosotros tiene un montón de preguntas que hacerme -o al menos eso deduzco de las cartas que me enviáis-, pero algunas suelen repetirse, y esas son las que aparecen aquí.

Para los que quieren conocerme

Ya no visito centros escolares, lo siento.

Actualmente no participo en eventos públicos porque estoy trabajando en un nuevo proyecto. En el caso de que en un futuro se organice algún acto, firma, presentación o conferencia, los datos aparecerán puntualmente en la sección Noticias. Si no veis nada ahí, es que no hay nada previsto y/o confirmado por el momento. ¡Confiad en la web! :-) La actualizo yo misma, así que no tiene sentido que me preguntéis sobre fechas o viajes, porque no voy a poder deciros nada diferente a lo que aparece en esa sección.

Es posible que sí, ya que he pasado muchos años visitando colegios, librerías y bibliotecas de toda España (¡el hecho de que tú no te enteraras en su momento no implica que yo no haya estado ya en tu ciudad! )

Contesto personalmente y a mano todas las cartas que me llegan, por estricto orden de llegada, pero sólo puedo ponerme con el correo en mis ratos libres, que no son muchos. Así que la respuesta es: sí, contestaré :-D. Pero debes tener paciencia, porque ya sabes que la respuesta tardará. Es importante que me pongas tu dirección bien clara y completa para que pueda contestarte (la de correo convencional; no puedo responder a los e-mails). Si te vas a cambiar de dirección en breve, envíame la dirección nueva o espérate a trasladarte para escribirme. Piensa que te escribiré probablemente en el plazo varios meses y puede que para entonces la carta ya no te llegue. Por la misma razón, no me preguntes cosas urgentes o que necesiten una respuesta rápida, porque inevitablemente mi carta llegará demasiado tarde :-(.

Normalmente tardo entre dos y tres meses en contestar a las cartas. Si en una época determinada llevo retraso y no puedo contestar antes de tres meses, lo avisaré en la sección Contacto, donde comunicaré cómo voy con el correo. Si han pasado tres meses y no has recibido respuesta, y en la sección Contacto no he dicho que vaya retrasada con el correo, muy probablemente la carta (la tuya o la mía) se haya perdido. Si hace menos de tres meses, no te preocupes: probablemente tu carta ha llegado, lo que pasa es que no he podido contestarla todavía. Por favor, si ves que tardo, no vuelvas a escribirme a no ser que tengas la certeza de que la carta no me ha llegado. Recibo tal cantidad de correo que a veces no me doy cuenta de si respondo la misma carta dos veces, y es un poco confuso.

Depende totalmente de la gente que haya. Si no hay mucha gente, sí podré firmarlos todos, y lo haré encantada :-D. Pero, si hay una cola larga, sólo podré firmar uno o dos libros por persona como máximo para que todo el mundo pueda llevarse algo firmado. Si todos venís con seis o siete libros, la cola se eternizará y a los últimos no les dará tiempo a firmar. ¡Sé solidario! ;-) Piensa en si necesitas que te los firme todos o te basta sólo con tener uno dedicado de recuerdo. Y por favor, aunque sé que algunas personas recurren a la picaresca de repartir todos sus libros entre sus amigos o su familia para tenerlos todos firmados, no lo hagas. Es injusto que haya gente con diez libros firmados mientras otras personas no pueden tener ninguno. Si decimos uno o dos por persona, es uno o dos por lector, no por lector + acompañantes, porque si no, no terminamos nunca. Si te hace tanta ilusión tenerlo todo firmado, haz cola dos veces o ve a varias firmas. Sé que eso suena agotador, pero es peor hacer varias horas de cola para marcharse finalmente sin ningún libro firmado sólo porque otras personas venían cargadas con toda la bibliografía y se las han arreglado para que se los firme todos. ¡Piensa un poco en los demás!

El diseño y la programación de esta nueva versión de la web son obra de Neobunker; las versiones anteriores de LauraGallego.com, entre 2003 y 2013, las hice yo, Laura Gallego. Yo soy la autora de casi todos los contenidos, la que ha escrito todos los textos y la que actualiza las noticias. Y, naturalmente, soy yo la que ha redactado esta sección y todas las demás (así que podéis fiaros de todo lo que pone por aquí, y agradecería que consultaseis la web antes de dar crédito a cualquier rumor).

La traducción de los textos de la web a otros idiomas ha sido realizada por Mediatext.

La resolución de problemas técnicos y actualizaciones diversas las han llevado a cabo personas especializadas en informática.

Por último, comentar que, en efecto, las cartas que enviáis a la dirección que aparece en la sección Contacto las contesto yo, personalmente :-D. Los e-mails que aparecen en la web no son míos, y por tanto los responde otra persona, pero las cartas que recibo por correo sí las leo y las contesto una a una. La mejor manera de contactar conmigo es a través del correo postal, aunque probablemente tardes meses en recibir respuesta. Esto se debe a la gran cantidad de gente que quiere contactar conmigo, y a los que atiendo uno a uno. Por eso no hay en la web un “atajo” o e-mail personal mío. Tuve que retirarlo porque no podía atender a todo el mundo. Si queréis que siga contestando a vuestras cartas, personalmente, tendréis que tener paciencia y esperar vuestro turno. Pensad que sois muchos los que me escribís y que todos tienen el mismo derecho a que lea y conteste su carta. ;-)

En agosto de 2013 se crearon las cuentas oficiales en Facebook, Twitter y Tuenti . En abril de 2014 se sustituyó la cuenta de Tuenti, que tenía muy poca actividad, por una nueva cuenta oficial en Google +, y actualmente también contamos con un perfil en Instagram. Ninguna de estas cuentas la gestiono yo en persona, pero todas ellas están enlazadas con LauraGallego.com, y todos sus contenidos están basados en la información que aparece en esta web. Así que podéis fiaros de ellas y seguirlas si queréis estar al día de noticias y novedades y participar en actividades, concursos y sorteos relacionados con LauraGallego.com. Yo llevé personalmente la cuenta de Twitter desde 2010 hasta el verano de 2013, pero tuve que delegar su gestión por falta de tiempo. Puedes consultar todos los tuits que envié aquí, y puedes leer más información sobre las redes LauraGallego.com aquí.

Para los que quieren escribir

Escribir mucho. Y leer más todavía. Yo empecé a escribir a los once años, y cuando publiqué por primera vez, tenía 21. Aquélla era mi novela número 14. Todas las anteriores se quedaron en el cajón. Naturalmente, no todos los escritores publican a la decimocuarta; la mayoría lo hace con su tercera, cuarta o quinta novela, algunos a la segunda y muy pocos a la primera. Así que, si quieres ser escritor, no te obsesiones con publicar lo primero que escribas. Probablemente no será tan bueno como tu segunda obra, ni la segunda será tan buena como la tercera, porque se va aprendiendo y mejorando con la práctica. Para ser escritor hay que trabajar mucho; como nadie nace sabiendo escribir, yo no creo que se trate de una cuestión de talento, sino de trabajo y de paciencia. Una carrera de letras ayuda, claro que sí, pero no es imprescindible si eres autodidacta y devoras libros de todo tipo. Hay muchos escritores famosos que fueron médicos, científicos, economistas o que no estudiaron ninguna carrera en absoluto. Lo que sí es importante es tener vivencias, cultura y muchas lecturas a tus espaldas. Y, además, a todo aspirante a escritor debe apasionarle escribir. Porque muy probablemente tendrá que escribir cientos de páginas antes de llegar a publicar algo (por eso también es aconsejable tener un “plan B”, un oficio del que pueda vivir mientras trata de abrirse camino en el mundo de la literatura, cosa que puede llevarle varios años); si le gusta escribir, seguirá haciéndolo, independientemente de si le publican o no. Pero si no le gusta, si le cuesta, le cansa o le aburre, abandonará a la primera dificultad. No puedo darte recetas milagrosas para ser un escritor de éxito, para ganar un concurso o para publicar una primera novela. Para esto, como para cualquier otra cosa, hay que trabajar mucho. Leer mucho, escribir mucho y ser humilde y estar dispuesto a aceptar las críticas que te ayuden a mejorar. No dejes que el miedo te paralice. ¿Y si no valgo? ¿Y si no tengo talento? ¿Y si mi libro no es bueno? Vamos a ver, es tu primer libro, es poco probable que hayas escrito una obra maestra, hazte a la idea (para muestra, un botón: la primera novela que escribí y que nunca llegó a ver la luz). Pero eso no significa que tengas que dejarlo, al contrario. Cuanto más escribas, mejor lo harás. Se cuenta que Miguel Ángel era capaz de ver una escultura en un bloque de mármol, y puede que fuera verdad; pero la escultura no se hacía sola. Por mucho que Miguel Ángel supiera muy bien qué forma debía tener el mármol cuando acabara con él, primero tenía que esculpirlo; y esa técnica tuvo que aprenderla. Con la literatura es igual. Puede que de vez en cuando nazca un genio, pero no puedes dar por sentado que tú eres un genio; la mayor parte de las personas debemos conformarnos con llegar a ser buenos profesionales. Y eso, que no es moco de pavo tampoco, se consigue a través del trabajo y la dedicación. :-D

En resumen: si te gusta escribir, simplemente escribe. Llegar a ser escritor profesional cuesta tiempo y esfuerzo, pero a ti te gusta escribir, así que, ¿qué problema hay? Y si no te gusta escribir… ¿por qué diablos estás leyendo esto?

De todas partes. Depende del autor, claro. Algunos se inspiran en sus vivencias personales, otros en cosas que les han contado, otros en historias que leen en los periódicos, otros en todo lo que leen… Depende de cada persona. Lo que sí debes tener claro es que no es lo mismo una idea que una historia. Una historia es como un puzzle formado por muchas ideas distintas. Puedes tener una idea para un principio, para un personaje, para un lugar… pero eso es sólo la primera pieza del puzzle. Así que no se trata sólo de inspiración. Es cierto que hay autores que parten de una sola idea inicial y van improvisando, pero yo no lo recomiendo si quieres crear una trama sólida y unos personajes redondos. No esperes simplemente a que te vengan las ideas. Puedes reunir muchas piezas del puzzle, pero no van a encajar solas. Es necesario reflexionar y buscar la mejor forma de encajarlas, y eso es algo que nadie va a hacer por ti, ni siquiera la inspiración. No pasa nada si tienes que descartar buenas ideas porque no encajan con la trama; es mejor guardar esas piezas, por buenas que te parezcan, para proyectos futuros, que meterlas en la historia con calzador, peguen o no peguen.

Si escribes fantasía, muchas de tus ideas saldrán de tu imaginación. Para tenerla en buena forma es especialmente necesario leer mucho y reflexionar mucho también. No te preocupes si tus historias parecen similares a otras que has leído; al principio suele suceder eso. Si escribes un libro en el que se nota en cada párrafo que admiras mucho a un autor determinado es poco probable que llegues a publicarlo, pero no te preocupes: eso es parte de tu formación. Se empieza imitando a unos y a otros, la mayor parte de las veces de forma inconsciente, hasta que, a medida que vas ampliando lecturas, experimentando vivencias y reflexionando sobre unas y otras, terminas por encontrar tu propio estilo. Un escritor no es original porque cuente historias que nadie más ha contado. Lo es porque las cuenta desde un punto de vista diferente. Serás un autor con personalidad propia cuando tengas tu propio punto de vista, tu propia forma de ver el mundo. Y eso se reflejará en tus historias, de modo que, por tópica que pueda parecer la trama de una de tus novelas, será la forma de contarla, tu visión personal sobre esos mismos tópicos, tu forma de reflejarlos o de darles la vuelta, lo que hará que esa obra sea original.

Si quieres escribir, pero no se te ocurren ideas, escribe sobre cosas que conoces o te han pasado. Escribe un diario, un blog o lo que sea, no importa que lo nadie lo lea, no importa que lo escribas sólo para ti; cada página que escribas será una página más de práctica en la que ensayarás la mejor forma de poner por escrito tus sentimientos y tus pensamientos, y por eso no será tiempo perdido. Así, cuando tengas una buena idea y seas capaz de desarrollarla hasta transformarla en una buena historia, también serás capaz de plasmarla en el papel de una forma satisfactoria. De modo que debes escribir aunque no tengas ideas. Si no lo haces, si esperas a tener una gran historia, puedes echarla a perder por el simple hecho de no saber cómo escribirla.

Primero de todo, escribirlo. Si sólo lo tienes en proyecto o lo acabas de comenzar, preocúpate antes por terminarlo que por lo que vas a hacer cuando lo acabes. ¡No quieras empezar la casa por el tejado! :-D

Si ya lo tienes terminado y revisado, lo que has de hacer si quieres publicarlo es algo largo de explicar, pero en este reportaje os cuentan con mucha claridad y detalle los pasos básicos que hay que seguir. Lo publicaron en la web Fueradeclase.com, que ya no existe, pero que fue creada desde la editorial SM, de manera que saben de qué hablan. También podéis consultar un reportaje similar, muy completo, en la web de la revista digital El Templo de las Mil Puertas, concretamente aquí.

Por otra parte, si tienes menos de 18 años y has escrito una novela, puedes probar suerte con el Premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes escritores. Es un concurso que Jordi, autor de literatura juvenil, cuyas obras seguro que muchos de vosotros conocéis, organiza todos los años para dar una oportunidad a los jóvenes que sueñan con ver publicada su obra algún día. Más información, aquí.

1) Lee mucho, lee de todo. Un escritor se hace a base de leer a otros escritores.

2) Escribe mucho. Nadie nace sabiendo escribir, y la práctica hace maestros.

3) Si no te gusta lo que escribes, no te desanimes. ¡La próxima vez lo harás mejor! Guarda lo que escribas, aunque no te parezca bueno; dentro de un tiempo, con un poco de perspectiva, podrás ver cuáles son tus fallos y corregirlos.

4) Si no te publican tu primera obra, paciencia. Eso no significa que seas un mal escritor, sino que estás aprendiendo y debes mejorar más.

5) ¿Que te quedas en blanco a mitad? ¡Eso te pasa por empezar a escribir sin tenerlo todo claro! Piensa muy bien lo que vas a hacer. Dale vueltas en la cabeza antes de escribir. Haz esquemas, planifica la estructura del relato, conoce bien a los personajes. Escribir un libro es como construir una casa, ningún arquitecto empieza sin unos planos. ¿Qué diríais vosotros de un constructor que, una vez levantado el primer piso, dice: “Mmmm, no sé cómo seguir, mejor lo tiramos todo abajo y empezamos otra cosa”? Pues eso.

No puedo decirte nada al respecto, por varios motivos.

1) Nunca envíes algo a mitad. No queda serio ni profesional. Si quieres una opinión sobre algo que has escrito, ¡envíalo completo, corregido y revisado!

2) La única persona que puede decirte si vale la pena seguir y terminar tu obra eres tú mismo. Si necesitas a alguien que te diga si debes continuar, entonces es que en realidad no quieres seguir escribiendo. Y para escribir una novela primero hay que querer escribirla. Si quieres escribir, escribe y punto. No esperes a que otros te den “permiso”. Por tanto, plantéate por qué quieres ser escritor. Si lo que buscas es la fama, te has equivocado de camino, porque para ser “famoso” éste es, probablemente, uno de los caminos más largos y más inciertos, y en el 99% de los casos no lleva a la fama, precisamente. Y si lo que quieres es ser escritor porque realmente te gusta, entonces sigue escribiendo y ya está. :-D

3) No hagas pruebas. No empieces algo “para ver si tengo talento, y si lo hago bien, ya continuaré”. No. O lo haces, o no lo haces, pero no lo intentes, sin más. Porque no es cuestión de talento, es cuestión de aprendizaje. No te va a salir una obra de arte a la primera, hazte a la idea. Vas a necesitar mucha práctica y mucho tiempo para escribir una buena novela, así que nadie puede juzgar tus capacidades futuras sólo en base a tus primeras páginas. Si empiezas, sigue hasta el final, no importa cómo te salga. Si no te sale bien, la próxima vez lo harás mejor. Pero si no continúas, entonces nunca mejorarás.

4) En el caso de que esas primeras páginas estén muy bien: un primer capítulo puede ser muy interesante, pero con eso solamente no se puede juzgar la historia completa, ni siquiera aunque incluyas un resumen. Un primer capítulo puede decir si vale la pena seguir leyendo la historia, pero no puede decir si sabes construir una trama, desarrollar personajes, describir un ambiente, mantener la intriga o culminar con un final redondo. Todas estas cosas hacen que una novela sea buena o no. Y nada de eso está en el primer capítulo.

5) En el caso de que esas primeras páginas sean flojas: ¿qué te puedo decir? Jamás te diría “no vales para esto”, porque insisto, no es una cuestión de talento. El único talento que debes tener es la actitud: que quieras escribir, que desees escribir, que no puedas parar de escribir y que disfrutes escribiendo. Todo lo demás se aprende con el tiempo, con la práctica y con la experiencia. Y como aprender todo esto requiere paciencia, si no tienes esa actitud no te tomarás el tiempo necesario para aprender a escribir. Es difícil que tus primeras páginas sean una maravilla si es la primera vez que escribes. Repito: nadie nace sabiendo escribir. Lo único que te puedo decir si me envías un primer capítulo regular es que tienes que seguir escribiendo porque te falta práctica y madurez. Y para eso no necesitas enviarme tu historia: te lo digo ahora mismo. A todos los que empiezan a escribir se les puede decir lo mismo: sigue escribiendo; cuanto más escribas, mejor lo harás. ;-)

Así que no tiene sentido hacer perder el tiempo a otra persona, sea yo, un editor o incluso un amigo, si no tienes claro todo lo anterior. Si crees que escribes bien, entonces termina tus obras, no las envíes a mitad, porque no basta con demostrar que escribes bien: también hay que saber narrar historias. Si crees que no escribes bien, entonces escribe más, hasta que lo hagas mejor. Pero no esperes a que nadie te diga si tienes talento o no, porque eso no se puede saber. Aún estás empezando. No escribe igual alguien que empieza ahora que alguien que lleva cientos de páginas escritas. Lógico, ¿no?

Y por último, insisto: no necesitas a nadie que te diga si vale la pena continuar. Si no tienes claro que quieres acabar tu historia, entonces no la empieces. Y si tienes claro que la quieres terminar, entonces termínala. Es muy frustrante que te hagan leer comienzos de historias que luego se quedan a mitad porque sus autores las abandonan.

Esto es todo lo que te voy a decir si me envías el comienzo de tu novela. Como ya has leído mi respuesta, no hace falta que me la envíes. Limítate a terminarla y ya está. ;-)

Lo siento, pero no. Voy muy justa de tiempo siempre y apenas encuentro huecos para responder al correo; me sería totalmente imposible contestar a todos mis lectores si además tuviera que leer y opinar sobre textos, por cortos o largos que sean. Así que, por favor, y por mucha ilusión que te haga, no me envíes relatos, poemas, novelas o guiones para historias, porque no podré leerlos ni valorarlos. Ni tampoco me pidas que visite tu blog o el sitio donde estés colgando tu novela, relatos o pensamientos on-line, porque no podré hacerlo.

Si te estás planteando en serio lo de ser escritor y tienes cosas acabadas, lo que estás buscando es un editor o un agente, no otro escritor. El trabajo de los escritores es escribir; para valorar textos de otros ya están los críticos, los jurados de concursos, los agentes literarios o los lectores de las editoriales. Así que te recomiendo que no pierdas el tiempo conmigo y envíes tu texto al lugar adecuado. Tienes información sobre agentes literarios aquí.

Y no, no puedo “enchufarte” para entrar en una editorial. Si quieres seguir el camino que seguí yo, prueba con los concursos. Yo tardé diez años, catorce novelas y miles de páginas en empezar a publicar, y lo hice gracias a que gané un concurso en el que participaba por cuarta o quinta vez, y de forma totalmente anónima. Así que, como comprenderás, no creo en los enchufes. Pero sí que creo que ahora las cosas están más fáciles para los noveles que cuando yo empecé, y que tardarás mucho menos de lo que tardé yo en empezar a publicar, si trabajas mucho y eres constante; ahora hay muchas más editoriales que antes, y puedes contactar con la mayoría de ellas a través de internet. Hay también muchos más concursos literarios, y algunos dirigidos específicamente a jóvenes escritores, como el premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes escritores. Allí sí leerán tu libro y hasta te mandarán un informe, ganes o no. Así que… ¡anímate! ;-)

Para los lectores de mis libros en general

Empecé a escribir más o menos con 10-11 años. Para entonces ya era una devoradora de libros y me gustaba imaginarme que vivía aventuras en los mundos de las historias que leía. Empecé escribiendo algún cuento que otro y con 11 años comencé mi primera novela a medias con una amiga del colegio. Tardamos tres años en acabar aquel primer libro; a los 13 yo ya tenía claro que quería ser escritora. A los 14 tenía terminada mi primera novela y empecé a enviarla a editoriales y concursos. No hubo suerte; tampoco con la segunda novela que escribí (esta vez yo sola), ni tampoco con la tercera, ni con la cuarta… durante los años siguientes seguí escribiendo libros y relatos y participando en concursos. Sí, llegué a perder la esperanza de publicar algún día, pero eso no me impidió seguir escribiendo, porque me encanta escribir. Así que, ya que escribía, pues seguía mandando cosas… y así, a los 21 años, mi novela Finis Mundi ganó el premio Barco de Vapor de literatura infantil y juvenil. Había participado varias veces en aquel concurso pero nunca había habido suerte, hasta ese momento. Finis Mundi era en realidad mi libro número 14 (los trece anteriores no vieron la luz), pero se convirtió en la primera novela que publicaba. Y desde entonces no he parado.

La lista completa podéis consultarla AQUÍ.

Depende por completo de tus gustos y de lo que estés buscando. Yo trabajo el género fantástico, y dentro de eso, cada libro es diferente. Si buscas algo “parecido a Memorias de Idhún” me temo que no lo vas a encontrar :-( No hay ningún otro libro parecido a Memorias de Idhún. Cada una de mis novelas cuenta una historia diferente. ¿Qué clase de escritora sería si me limitara a escribir clones de Memorias de Idhún? Así que, si quieres leer más cosas mías, lo que te recomiendo es que le eches un vistazo a la lista de libros publicados, leas los argumentos y/o el primer capítulo de cada uno y te decidas por el que más te llame la atención. Déjate llevar por tu instinto y muy probablemente acertarás.

Yo no puedo hacer gran cosa al respecto. Las editoriales que publican mis libros tienen los derechos de edición en castellano para todo el mundo. Pero la mayoría de ellas sólo los publican en España. A veces exportan a otros países de habla hispana, por lo que los ejemplares de mis libros que se encuentran en América Latina son pocos y caros: se debe a que vienen de fuera. La solución sería que las editoriales editasen mis libros allí, como hizo Alfaguara con La emperatriz de los etéreos, pero muchas se niegan a hacerlo, quizá porque no lo ven rentable o no quieren arriesgarse. SM ha publicado algunos títulos en algunos países, pero otros todavía se publican sólo en España. Desde la web Idhun.net han puesto en marcha una campaña para que mis libros lleguen a América Latina con más facilidad y han creado un grupo en Facebook al que os podéis unir. La premisa es que resulta un poco absurdo que sea más fácil y asequible leer Memorias de Idhún en Corea que en Argentina… por poner un ejemplo. Quizá si las editoriales se dan cuenta de que mis lectores en América Latina sois muchos se animen a publicar mis libros allá. ¡No cuesta nada intentarlo!

No, claro que no. ¡Soy escritora, no productora de cine !! Es difícil que llegue a hacerse una película de un libro, más difícil de lo que creéis. Cuesta muchísimo dinero. Además, si hubiera algún productor interesado en hacer la película de cualquier libro mío, me lo pensaría mucho. No es tan sencillo reflejar en una película todo lo que hay en un libro, y para mí, mis libros son muy especiales. Me lo pensaría mucho antes de decir que sí. Me tendrían que garantizar que iban a hacerlo bien, con medios, con cariño y siendo fieles al libro. ¡Y eso no es tan fácil! Si hubiera algún proyecto al respecto, lo anunciaría en la web. Como no está en ninguna parte, ¡es que la respuesta sigue siendo no!

Actualmente ya he dado por finalizadas todas las series que tenía abiertas y no planeo hacer ninguna continuación de ninguna de ellas, ni tampoco segundas partes de libros sueltos.

Por si se te ha despistado alguna entrega, tengo las siguientes series/sagas:

Memorias de Idhún: tres libros (son seis en la versión de tapa blanda, en la que cada uno de los tres volúmenes originales está partido en dos) y ni uno más.  También hay una Enciclopedia sobre el mundo de Idhún y una adaptación al cómic que está en proceso de publicación, pero la historia no continúa con más novelas. Y esto es rotundo y definitivo.

Crónicas de la Torre: tres libros + una precuela (Fenris, el elfo). Y ni uno más.

Alas de fuego: tiene continuación, titulada Alas negras, pero no tendrá más partes.

Sara y las Goleadoras: Seis libros. La serie está finalizada y no habrá más continuaciones.

-Mago por casualidad: tiene una segunda parte, titulada Héroes por casaulidad, pero por el momento no hay previstas más.

Esto implica que no habrá segunda parte de: Dos velas para el diablo, Donde los árboles cantan, La emperatriz de los etéreos, Las hijas de Tara, La hija de la noche, Mandrágora, Finis Mundi, La leyenda del Rey Errante, El coleccionista de relojes extraordinarios , El Libro de los Portales, Todas las hadas del reino, Omnia ni Cuando me veas. Y, por supuesto, tampoco continuaciones de las series anteriormente mencionadas. Y tampoco habrá una cuarta parte de Memorias de Idhún. No. En serio. De verdad que no.

Si vais a la sección de Libros y pincháis en la portada del libro que os interesa, os saldrá un menú con la opción “Curiosidades”. Ahí tenéis la respuesta a vuestra pregunta.

Llevo escribiendo e inventando historias desde que era muy pequeña, así que tengo mucha práctica. Por otro lado, leo mucho: más de cien libros cada año. Como comprenderéis, tengo la imaginación muy bien alimentada y es una fuente de ideas constante. Sin embargo, las ideas no surgen porque sí, a veces hay que buscarlas. Y cuando las encuentras, no se encajan ellas solas para formar una trama coherente, eso tienes que hacerlo tú, pensando, dándole vueltas… A las ideas, a las historias, hay que dejarlas madurar, darles tiempo. No es instantáneo ni pura inspiración. Una historia es como un puzzle de múltiples piezas. Puede que la primera pieza te llegue sola, pero el trabajo de un escritor no consiste en esperar a que llegue la inspiración. Otras piezas tendrás que buscarlas, y luego es necesario encajarlas pacientemente hasta obtener algo que tenga sentido. En resumen, las historias no “se me ocurren”: las construyo.

Depende de la historia y del personaje. En los libros de fantasía que se desarrollan en otros mundos, lo habitual es que los invente (como, por ejemplo, Memorias de Idhún). En otros casos depende del país de procedencia del personaje. Por ejemplo, La leyenda del Rey Errante se desarrolla en Arabia, y por tanto todos los personajes tienen nombres árabes (Walid, Hammad, Amir, Zahra…). La hija de la noche se desarrolla en Francia, y por tanto los personajes tienen nombres franceses (Maximilien, Isabelle, Jerôme, etc.). En algunas ocasiones, los nombres están sacados de la mitología (Fenris, Astaroth, Bran, Morderek…). Otras veces, los nombres los saco de otros nombres a los que le doy la vuelta o cambio hasta que salen palabras nuevas (Kai es Jack al revés; el nombre de Kirtash proviene de Christian -Christian => Kristan => Kirstan => Kirtash, etc). Mi teoría es que cada personaje tiene que tener un nombre acorde con su lugar de procedencia, y si vienen de un mundo inventado, el nombre debe ser inventado también. Si invento un nombre, intento que sea sencillo y fácil de pronunciar. Aunque éstas son las reglas que uso ahora, no siempre las he seguido. Por ejemplo, en Crónicas de la Torre los nombres de los personajes tienen procedencias diversas. Mientras los de los elfos son todos inventados (Ankris, Shi-Mae, Nawin…), los de los humanos son nombres españoles poco comunes (Conrado, Jonás, Iris, Hugo, Elia -que es el verdadero nombre de Salamandra), y algunos emplean más tarde nombres mitológicos (Fenris y Morderek). Finalmente, otros son nombres que leí en alguna parte y me gustaron (Dana, Maritta, Aonia). Actualmente intento ser un poco menos incongruente en la antroponimia de los libros que escribo. :-)

No hay ningún personaje que esté inspirado en mí ni en ninguna persona real; son todos inventados. Intento que cada uno tenga su propia personalidad, y que no se parezcan entre ellos. A veces puedo estar de acuerdo con algún pensamiento, actitud o idea de alguno de mis personajes, o puedo comprender mejor a unos que a otros en determinadas situaciones, pero, dado que no son clones mios, cada cual actúa y decide en función de su carácter y de sus circunstancias. Yo, como autora, debo definirlos muy bien, especialmente a los protagonistas; debo conocerlos, saber cómo reaccionarían en cada situación, saber hablar por ellos y comprender sus decisiones y motivaciones, aunque a veces no las comparta. Por otro lado, dado que escribo novelas de fantasía y aventuras, es evidente que las cosas que les pasan a ellos nunca me han pasado a mí, por lo que no puedo saber si, de estar en las misma situación, yo reaccionaría de la misma manera. Eso aumenta la distancia entre ellos y yo y me ayuda a verlos como personajes independientes; creados e inventados por mí, sí, pero que no están inspirados en mí, ni en mi carácter, ni en mi vida ni en mis circunstancias.

Tengo varios favoritos, pero ninguno que sobresalga claramente sobre los demás. Entre mis preferidos estarían los protagonistas de Memorias de Idhún (los tres), Mattius, Fenris, Tabit, Bipa, Sheziss, Ahriel, Cosa, Oki…

Cuando empecé a escribir, escribía a mano y luego pasaba mis historias a máquina, porque no tenía ordenador (y no lo tuve hasta los 20 años). Como la máquina de escribir no me daba muchas opciones de corrección, tenía que escribir a mano primero, corregir lo que fuera sobre el papel y después pasarlo a limpio. Cuando la informática entró en mi vida, aún tardé un poco es decidirme a escribir mis libros directamente a ordenador (de hecho, aún guardo originales a mano de libros como Finis Mundi, El valle de los lobos o La leyenda del Rey Errante). Ahora ya escribo directamente a ordenador, porque es más práctico, rápido y cómodo, pero echo de menos escribir a mano. Por eso aún contesto mis cartas a mano y de vez en cuando, si no corre prisa, aún escribo alguna de mis novelas en papel, como hice con La emperatriz de los etéreos.

¡Qué va! Se me da muy mal dibujar :oops:. Las portadas e ilustraciones de mis libros las hacen ilustradores profesionales. Con algunos estoy muy en contacto y otros, por el contrario, prefieren trabajar a su aire; por eso las cubiertas de los libros no siempre reflejan a los personajes o las situaciones tal y como yo los he imaginado. Y es que cada ilustrador tiene su propia visión de la historia.

Echa un vistazo a la sección Proyectos; tal vez te dé alguna una pista.

Mi favorito es Memorias de Idhún, porque es una historia que me ha acompañado durante una buena parte de mi vida (empecé a imaginarla con 14 años). No sé si es el mejor; creo que eso tendrán que decidirlo otras personas más objetivas que yo. Pero es el libro al que más cariño le tengo. El que menos me gusta es Mandrágora; creo que lo escribí de forma un tanto precipitada y no me quedó tan redondo como me habría gustado.

La respuesta corta y reivindicativa sería: “Porque también los jóvenes tienen derecho a leer”. Y, aunque es verdad que pienso esto, la realidad es un poco más compleja y menos romántica. Lo cierto es que cuando escribo mis libros no pienso en la edad de la gente que me va a leer. Escribo sobre todo lo que me gustaría leer a mí y, sorprendentemente, resulta que conecto especialmente bien con los adolescentes. Digo que es sorprendente porque yo hace tiempo que dejé atrás esa edad. Sin embargo, es un hecho que, aunque escribo lo que me gusta a mí, mis lectores tienen mayoritariamente entre 10 y 18 años. De lo cual estoy muy orgullosa, porque siempre he pensado que alguien de 13 o 14 años no es menos persona o menos lector que un adulto. Además, después de todo, se supone que los jóvenes leen poco, ¿no?

Para los idhunitas en particular

Sí, Memorias de Idhún es una trilogía; la segunda parte se titula Memorias de Idhún II: Tríada, y la tercera, Memorias de Idhún III: Panteón. Ambas están ya disponibles en las librerías.

Rotundamente no. Como ya he dicho más arriba, Memorias de Idhún es una trilogía, son tres partes y ni una más. Todas las incógnitas que se planteaban en el primer libro quedan ya resueltas en la segunda y tercera parte, y el futuro de nuevos personajes o posibles nuevas historias no forma parte de la trama principal de esta trilogía, que, insisto, ya está acabada y no tiene continuación. Por favor, no tratéis de convencerme de que escriba una cuarta parte, porque no lo voy a hacer. Si queréis saber qué sucederá después de Panteón, ¡dejad volar vuestra imaginación! :-D

NOTA: Si alguien os dice que ha visto la cuarta parte de Memorias de Idhún en librerías, o la quinta, o la sexta, puede ser que se refiera a la edición de bolsillo; no es que la historia continúe tres libros más, es que esta edición divide la trilogia original en dos partes cada tomo (La Resistencia I, La Resistencia II, Tríada I, Tríada II, Panteón I y Panteón II), porque si no, no podría ser “de bolsillo”. No es que haya más texto, sino que la misma historia está dividida en seis partes, en lugar de en tres. Lo mismo pasa con los cómics; son muchos no porque continúen con la historia, sino porque está dividida en más partes.

La respuesta es no. Si hubiese planes para hacer una película, obviamente estaría anunciado en esta web. Eso significa que no los hay. Cualquier otro rumor que hayáis podido oír o leer al respecto no es más que eso, un rumor.

Si habéis visto en alguna parte trailers o carteles de una supuesta película de Memorias de Idhún, probablemente se trate de alguna película casera rodada por fans (podéis encontrar varios trailers en Youtube). Nada que pueda verse en los cines o en DVD.

Por otro lado, no tengo la menor intención de ceder los derechos para hacer una película de Memorias de Idhún. Por muchas razones, pero, sobre todo, porque -y supongo que en esto coincidiréis conmigo- no creo que sea una historia que pueda contarse sólo en dos horas. Ni siquiera en tres películas de dos horas. Un guión de cine para una película de dos horas son unas 120 páginas. Para llevar al cine Memorias de Idhún en tres películas sólo habría dos formas: o adaptándolo todo, lo cual daría pie a una película de… ¡treinta y siete horas y media! O bien a tres películas de doce horas y media cada una. La otra opción sería, por supuesto, recortar la historia para hacer una película de una extensión razonable. Unas dos horas por película, ciento veinte páginas por guión, un total de 360 páginas. Eso significaría eliminar, sin más, ¡cerca de 1800 páginas de la trilogía! Es decir, que de las 2200 páginas que tiene Memorias de Idhún, y haciéndolo en tres películas, sólo se podrían contar 360 páginas. Por favor, aceptadlo de una vez: no se puede. Si de verdad os gusta Memorias de Idhún no os gustaría ver, supongo, una película que recortara y cambiara la historia del libro :cry:. Y si vendo los derechos eso es exactamente lo que va a pasar.

Porque los autores no hacemos las películas, vendemos los derechos. Y eso quiere decir exactamente eso: que hemos vendido el derecho de hacer una película, y si lo vendemos ya no es nuestro. Una vez firmas los documentos de cesión de derechos, el productor que los tenga puede hacer absolutamente lo que quiera con la adaptación, elegir a los actores (por supuesto, no es el escritor el que decide quién aparece en la película, así que por favor, ¡dejad de suplicarme que os elija para hacer de Victoria! :-D), recortar por donde le parezca, cambiar diálogos o directamente eliminarlos, suprimir las escenas que no le gusten o cambiar el final si le apetece. Todo eso con o sin consentimiento de la autora. ¡Así son las cosas! :roll:

Hay gente que me ha escrito sugiriéndome que hagamos seis películas de Memorias de Idhún, o incluso una serie larga o con varias temporadas, para que no se pierdan detalles. Pero a ver… eso cuesta muchos millones de euros. ¿De dónde queréis que saque el dinero? En España no hay ningún productor dispuesto a hacer una inversión tan grande. Es muy, muy caro hacer algo así. Todas las superproducciones que conocéis y con las que comparáis una posible película de Memorias de Idhún (Harry Potter, Crepúsculo, Narnia, El Señor de los Anillos…) se hacen en Estados Unidos. Y mis libros no son conocidos allí, así que eso no va a pasar. ¡Memorias de Idhún ni siquiera está traducido al inglés! (Por si alguien se lo preguntaba: yo no puedo hacer que se traduzca al inglés, ¡ya me gustaría! Para que eso suceda, una editorial de Estados Unidos o de Inglaterra tiene que interesarse por los libros lo bastante como para comprar los derechos para traducirlos en su país. De momento, eso no ha sucedido aún).

Por todo esto no va a haber película de Memorias de Idhún. Porque no se puede, por razones de extensión, y porque no quiero, ya que nadie me garantiza que el resultado final vaya a ser fiel a la novela. Y desde el mundo del cine no me lo pueden garantizar, por mucho que se empeñen; porque una novela es obra de un solo autor (o como mucho, dos), mientras que una película pueden llegar a participar cientos de personas, cada una de ellas con una visión distinta que, obviamente, no será la del autor.

Y sí, hemos recibido un par de propuestas para llevar al cine Memorias de Idhún, pero mi respuesta sigue siendo no, porque desde la propia industria del cine me han reconocido que no podrían adaptar los libros sin recortarlos y cambiarlos totalmente. Y si de verdad os gusta Memorias de Idhún entenderíais que como mejor lo vais a disfrutar es a través de los libros originales, sin cambios ni cortes. Así que, por favor, por favor… no me lo pidáis más .

De momento no. Igual que en el caso de la película, si habéis visto anuncios o comentarios en Internet probablemente se refieran a videojuegos caseros hechos por fans, con el RPG Maker o similar. Existe un juego de Memorias de Idhún, pero es un juego de mesa, no un videojuego.

En realidad Memorias de Idhún no es una idea, es una historia compleja con muchísimas ideas entrelazadas. Por supuesto, no surgió todo de golpe; no me desperté un día con 2000 páginas de trilogía en la cabeza. De hecho, he pasado catorce años de mi vida desarrollando esta historia. Sí, sí, lo has leído bien. La primera pieza del puzzle fue un personaje llamado Jack, que fue el primer personaje que inventé, más o menos a los doce años. Imaginé varias aventuras para él hasta que decidí que tendría que inventar una historia más grande y compleja en la que él fuera el protagonista. Y así, con catorce años, empecé a imaginar el mundo de Idhún. La primera idea que tuve fue que Jack se veía arrastrado hasta un mundo mágico que había sufrido una terrible catástrofe. Pronto inventé una compañera de aventuras que tuvo diversos nombres antes de llegar a llamarse Victoria. La siguiente pieza del puzzle fue la idea de la extinción de los dragones y los unicornios y de qué manera Jack y Victoria estaban relacionados con eso y podían por tanto salvar Idhún. Luego ya fui desarrollando el mundo de Idhún (su geografía, su historia, sus razas…). Hasta tres años después no se me ocurrió introducir en la historia al personaje de Kirtash. De hecho, yo tenía en mente un personaje que se llamaba Christian pero que no tenía historia. Un día lo imaginé dentro del mundo de Idhún como mano derecha del malo de turno; como siempre lo había relacionado con las serpientes, le inventé una historia personal que tuviera que ver con ellas… y así surgió toda la raza de los sheks. Lo cual significa que inventé a los sheks y su proverbial odio hacia los dragones sólo porque Christian entró en la historia :-D. Y bueno… ya no recuerdo cómo fue todo lo demás. Si tenemos en cuenta que estuve puliendo y añadiendo detalles hasta el último capítulo de Panteón, podréis imaginar que resulta difícil seguirle la pista a todas las piezas y explicar cómo surgió cada aspecto de la historia.

Me gustan los dos; son dos personajes muy distintos y cada uno es especial a su manera. Eso sí, pienso que Kirtash es mejor personaje, y que Jack es mejor persona.

Dado que Christian no nació en la Tierra, no tiene fecha de cumpleaños en nuestro calendario. Por eso en la Agenda de Idhún vienen marcados los cumpleaños de Jack y de Victoria, pero el de Christian, no.

Sí, las tres canciones que aparecen en los libros las escribí yo directamente en inglés. Pero no les he puesto música; ¡no llego a tanto! :oops:

Para los idhunitas que ya han leído los tres libros
(¡ojo!, no sigas leyendo si no los has acabado):

Ninguna en particular. Ya sabéis que es un chico bastante inexpresivo. ¿O todavía no lo sabéis?

Indudablemente, lo detectó en los últimos meses de embarazo a través del anillo, claro. Y también supo que ella había sido mamá otra vez. Pero dio por sentado que, nuevamente, el bebé era de Jack (que al fin y al cabo es el que pasa más tiempo con ella). Y aunque sintió tentación de regresar, pensó que estorbaría, y que era mejor dejar pasar un tiempo antes de volver de visita.

Nadie podía suponer que el nuevo bebé de Victoria era hijo de Christian, por lo que ella y Jack anunciaron su embarazo como habían hecho con el anterior, y requirieron también la ayuda de hadas comadronas. Cuando la niña abrió los ojos por primera vez, todos reconocieron perfectamente esa mirada.

Fuera de las típicas rencillas entre hermanos, no veo por qué no. Recordad que sólo son un 25% dragón y shek, respectivamente.

En nada. Ellos no son híbridos; no son el resultado de la fusión de dos seres distintos, sino que fueron engendrados por cuerpos humanos y nacieron de forma natural. Así que, aunque puedan manifestar algún tipo de poder o habilidad sobrenatural cuando sean mayores, nacieron humanos, y de cuerpos humanos (los de sus padres) y, por tanto, no se pueden transformar en otra cosa. Sólo tienen un alma, no dos. Y a un alma, un cuerpo. Ya se lo dijo Christian a Shizuko, ¿recordáis?

Trataré de explicarlo mejor: Jack, por ejemplo, tiene dos esencias: 100% dragón y 100% humano; Erik sólo tiene una esencia: 50% humano, 25% unicornio y 25% dragón (el alma no se puede dividir en porcentajes, pero bueno, es para que os hagáis una idea). Siguiendo con el ejemplo de Jack, él tuvo cuatro padres (padre y madre humanos, padre y madre dragones), dos cuerpos y dos almas (cuerpo y alma de dragón -Yandrak-, cuerpo y alma de humano -el bebé Jack, nacido en la Tierra-). Al ser producto de la fusión entre dos criaturas de especies distintas, se puede transformar. Pero su hijo Erik, no. Erik es hijo de Jack y de Victoria, de sus cuerpos humanos. Solo tiene dos padres, que lo engendraron con sus cuerpos humanos y, por tanto, él sólo tiene un alma (un poco especial, eso sí), no dos; por eso, solo puede tener un cuerpo, en este caso, humano. Y lo mismo se aplica a Eva y a sus padres, Kirtash y Victoria, que la engendraron como humanos. (Para más información sobre los híbridos y su descendencia, puedes leer el capítulo dedicado a ellos en la Agenda de Idhún 2008).

Eso lo dejo a vuestra imaginación; por lógica, el lugar más adecuado sería la mansión de Allegra. Pero, para vivir en Madrid, Jack tendría que aprender a hablar español… si quiere estudiar en España o simplemente encontrar un trabajo. ¡No se puede ir por la vida hablando idhunaico! Por suerte, además de danés, sabe hablar inglés…

En cuanto a qué se dedicarían… bueno, tampoco son tan mayores; aún tienen tiempo de reengancharse a los estudios y/o aprender una profesión. Y por el momento, entre los ahorros de Allegra y la cuenta corriente de Chris Tara, se las podrán apañar bastante bien, ¿no? Esperemos que puedan compaginar el cuidado de la casa y la familia con labrarse un futuro en la Tierra… Como sabéis (Tríada, página 91), Jack había pensado ser médico, biólogo o veterinario… Y a Victoria le van las letras. Varias veces, a lo largo de la historia, la hemos visto leyendo. Si pudiera elegir, ¿qué carrera estudiaría? ¿O los niños no le dejarán tiempo para estudiar? Por el momento, lo que sí parece claro es que si se reengancha al taekwondo podría hasta trabajar como monitora de artes marciales…

En fin; a pesar de todo lo que han pasado y de que han formado una familia, aún tienen toda la vida por delante. Y su carácter se ha forjado a hierro y fuego; no son gente que desista fácilmente de sus sueños.

Eso sí…, los comienzos serán difíciles. Pensemos en cosas prácticas, como volver a dar de alta la luz, el teléfono… ¡probablemente, Victoria hasta deberá renovarse el DNI! Y aprender a conducir, que el metro no llega hasta la casa de Allegra… acondicionar la mansión para una familia con niños pequeños… comprarles ropa terrestre… no cabe duda de que estarán muy entretenidos con cosas de lo más corrientes y mundanas… ¿no os parece?

Sí, claro que sí. Les conviene colaborar juntos para asegurar la supervivencia de su pequeña comunidad shek en la Tierra (al final se asentarán en Mongolia, como Shizuko tenía previsto, y desde allí tratarán de encontrar la forma de reunirse con los otros sheks, los que se fueron a otro mundo con Assher). Pero no retomarán la relación que iniciaron. Shizuko es incapaz de olvidar que Christian es también humano, y Christian, por su parte, sabe que ella no podrá aceptarlo nunca tal como es, por lo que prefiere no complicarse más la vida.

No. Esa etapa ya quedó atrás, aunque puede que sí siga componiendo canciones en privado. En cuanto a qué podría dedicarse Christian en la Tierra, eso lo dejo a la imaginación de cada uno, pero los que hayáis leído Las hijas de Tara tal vez tengáis una pequeña pista.

No, éste no. Saevin es un personaje mucho más sacrificado que Christian. Es cierto que Christian puede hacer sacrificios increíbles por las personas a las que ama, pero no porque ése sea su deber. Saevin renuncia a su amor para cumplir su deber como Guardián de la Puerta. Christian renuncia a su deber como shek y como hijo de Ashran para poder estar junto a su amor. Ante la misma disyuntiva, los dos escogen opciones diferentes, lo cual nos indica que, apariencias aparte, tienen caracteres muy distintos.

Dada la precipitación con la que Gerde tuvo que crear ese nuevo mundo, seguro que aún quedan flecos que peinar, por lo que los sheks estarán muy entretenidos ayudando a Assher, la nueva encarnación de su dios, a terminar de pulir su nuevo mundo. Una vez que todo esté en regla, Assher desaparecerá; el Séptimo no necesitará ya un cuerpo porque no tendrá que interactuar con el mundo (además de que a los sheks les resulta extraña la idea de rendir culto a un dios szish), por lo que se retirará al plano inmaterial y desde allí se limitará a contemplar a sus criaturas.

Los sheks echarán de menos a los dragones, claro está. Puede que algunos hasta se vuelvan violentos y ataquen a los de su propia especie por no saber cómo dar salida a su odio innato. Algunos incluso tratarán de abrir Puertas a mundos donde puedan existir dragones, o algo parecido. Con el tiempo, sobrevivirán los sheks más pacíficos, que son los que irán transmitiendo los genes a las nuevas generaciones. Con el tiempo, la evolución hará que el odio de los sheks quede más o menos aplacado. Pero quién sabe si no permanecerá latente, a la espera de los dragones…. :evil:

Mejor será que no se cruce en su camino…

Que serán felices y comerán perdices idhunitas.

Con el tiempo, los Nuevos Dragones dejarán de perseguir sheks (más que nada porque no hay) y se dedicarán a otras tareas. Si los caballeros de Nurgon eran, en el pasado, los guardianes de la paz y la justicia en Nandelt, los Nuevos Dragones lo serán de todo Idhún. Claro que hay que darles tiempo a que se calmen los ánimos; la guerra ha sido muy dura para todos. :cry:

Al final, la Roca Maldita no será necesaria. Se guardarán fragmentos testimoniales en los Oráculos, se conservarán como el gran arma que ayudó a frenar la invasión shek, pero con el tiempo se convertirá más bien en una pieza de museo.

Los dragones artificiales también cambiarán. Tanawe se quedará sin escamas de dragón, pero eso ya dará igual, porque, al no haber sheks que detecten la esencia del dragón, no será necesario recurrir a ella. Con el tiempo, bastará con que los dragones vuelen, y punto. Mantendrán el aspecto del dragón porque sin él quedan bastante menos imponentes; pero será sólo una ilusión.

Mantendrá totalmente en secreto su existencia. Se las arreglará para conceder la magia aquí y allá a escondidas, sin que los futuros magos lo vean (los hechizos de sueño le resultarán muy útiles, por supuesto). El cuerno pasará como un tesoro de padres a hijos en su familia durante muchas generaciones, y su uso permanecerá en estricto secreto. Por tanto, la leyenda del unicornio seguirá viva. Mucha gente creerá que aún queda un último unicornio en algún lugar, y aventureros de todo el mundo recorrerán todos los rincones de Idhún en su busca… sin resultado. En los siglos venideros, nadie verá al unicornio, pero el hecho de que siga habiendo magos (pocos, pero alguno que otro) contribuirá a mantener viva su leyenda.

Esto no bastará para mantener activa la Orden Mágica, que, como institución, desaparecerá con la muerte del último Archimago. Pero los magos de Idhún seguirán siendo muy respetados, aunque irán cada uno por su lado, y aprenderán su arte de una manera más personalizada, directamente de un solo maestro a un solo aprendiz.

Tal vez vayan alguna vez de vacaciones. ¿Por qué no?

Toma, y a mí también :-). Por poder, se podrían escribir montones de continuaciones y podríamos embarcar a los personajes en docenas de aventuras diferentes. Pero no es eso lo que quiero para ellos.

Lo que para los lectores ha sido una aventura emocionante, para Jack, Christian y Victoria ha sido una guerra durísima en la que han perdido a muchos seres queridos, han sufrido mucho y han estado a punto de morir en distintas ocasiones. Han malgastado toda su adolescencia luchando en una guerra que en el fondo no era la suya. Y no quieren pelear más. Quieren tener una vida normal, sin peligros, sin sobresaltos, por aburrido que eso suene. Quieren ser gente normal y vivir en paz. Y, lo más importante, ésa es la vida que quieren para sus hijos, y por eso se van de Idhún. Quieren que sus hijos tengan una vida normal, sin que nadie los obligue a luchar y arriesgar sus vidas en otra guerra. Quieren que crezcan como humanos, y no como seres extraordinarios. Que vayan al colegio, tengan amigos, se enamoren, formen una familia… sin mayores preocupaciones que las de cualquier persona. Sin tener que salvar el mundo sólo porque son sus hijos. Y como ya han luchado bastante y se han esforzado muchísimo, y esto es lo único que me han pedido, se lo voy a conceder, porque se lo han ganado :-). Así que la tríada y sus hijos tendrán una vida tranquila y normal, sin más aventuras ni peligros. Se merecen ser felices después de todo lo que han sufrido, ¿no? ;-)

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