Preguntas frecuentes

Aquí encontrarás las respuestas a las preguntas más habituales planteadas por los lectores

Estas son algunas de las preguntas que más me suelen formular los lectores. Antes de escribirme, ¡léelas! Puede que algunas de tus dudas estén resueltas aquí. Además, me gustaría ir ampliando esta sección con más preguntas que me lleguen. Sé que cada uno de vosotros tiene un montón de preguntas que hacerme -o al menos eso deduzco de las cartas que me enviáis-, pero algunas suelen repetirse, y esas son las que aparecen aquí.

Para los que quieren conocerme

Ya no visito centros escolares, lo siento.

Actualmente no participo en eventos públicos porque estoy trabajando en un nuevo proyecto. En el caso de que en un futuro se organice algún acto, firma, presentación o conferencia, los datos aparecerán puntualmente en la sección Noticias. Si no veis nada ahí, es que no hay nada previsto y/o confirmado por el momento.

Es posible que sí, ya que he pasado muchos años visitando colegios, librerías y bibliotecas de toda España (¡el hecho de que tú no te enteraras en su momento no implica que yo no haya estado ya en tu ciudad! )

Contesto personalmente y a mano todas las cartas que me llegan, por estricto orden de llegada, pero sólo puedo ponerme con el correo en mis ratos libres, que no son muchos. Así que la respuesta es: sí, contestaré :-D. Pero debes tener paciencia, porque ya sabes que la respuesta tardará. Es importante que me pongas tu dirección bien clara y completa para que pueda contestarte (la de correo convencional; no puedo responder a los e-mails). Si te vas a cambiar de dirección en breve, envíame la dirección nueva o espérate a trasladarte para escribirme. Piensa que te escribiré probablemente en el plazo varios meses y puede que para entonces la carta ya no te llegue. Por la misma razón, no me preguntes cosas urgentes o que necesiten una respuesta rápida, porque inevitablemente mi carta llegará demasiado tarde :-(.

Normalmente tardo entre dos y tres meses en contestar a las cartas. Si en una época determinada llevo retraso y no puedo contestar antes de tres meses, lo avisaré en la sección Contacto, donde comunicaré cómo voy con el correo. Si han pasado tres meses y no has recibido respuesta, y en la sección Contacto no he dicho que vaya retrasada con el correo, muy probablemente la carta (la tuya o la mía) se haya perdido. Si hace menos de tres meses, no te preocupes: probablemente tu carta ha llegado, lo que pasa es que no he podido contestarla todavía. Por favor, si ves que tardo, no vuelvas a escribirme a no ser que tengas la certeza de que la carta no me ha llegado. Recibo tal cantidad de correo que a veces no me doy cuenta de si respondo la misma carta dos veces, y es un poco confuso.

El diseño y la programación de esta nueva versión de la web son obra de Neobunker; las versiones anteriores de LauraGallego.com, entre 2003 y 2013, las hice yo, Laura Gallego. Yo soy la autora de casi todos los contenidos, la que ha escrito todos los textos y la que actualiza las noticias. Y, naturalmente, soy yo la que ha redactado esta sección y todas las demás (así que podéis fiaros de todo lo que pone por aquí, y agradecería que consultaseis la web antes de dar crédito a cualquier rumor).

La traducción de los textos de la web a otros idiomas ha sido realizada por Mediatext.

Por último, comentar que, en efecto, las cartas que enviáis a la dirección que aparece en la sección Contacto las contesto yo, personalmente :-D. Los e-mails que aparecen en la web no son míos, y por tanto los responde otra persona, pero las cartas que recibo por correo sí las leo y las contesto una a una. La mejor manera de contactar conmigo es a través del correo postal, aunque probablemente tardes meses en recibir respuesta. Esto se debe a la gran cantidad de gente que quiere contactar conmigo, y a los que atiendo uno a uno. Por eso no hay en la web un “atajo” o e-mail personal mío. Tuve que retirarlo porque no podía atender a todo el mundo. Si queréis que siga contestando a vuestras cartas, personalmente, tendréis que tener paciencia y esperar vuestro turno. Pensad que sois muchos los que me escribís y que todos tienen el mismo derecho a que lea y conteste su carta. ;-)

En agosto de 2013 se crearon las cuentas oficiales en Facebook, Twitter y Tuenti . En abril de 2014 se sustituyó la cuenta de Tuenti, que tenía muy poca actividad, por una nueva cuenta oficial en Google +, y actualmente también contamos con un perfil en Instagram. Ninguna de estas cuentas la gestiono yo en persona, pero todas ellas están enlazadas con LauraGallego.com, y todos sus contenidos están basados en la información que aparece en esta web. Así que podéis fiaros de ellas y seguirlas si queréis estar al día de noticias y novedades y participar en actividades, concursos y sorteos relacionados con LauraGallego.com. Yo llevé personalmente la cuenta de Twitter desde 2010 hasta el verano de 2013, pero tuve que delegar su gestión por falta de tiempo. Puedes consultar todos los tuits que envié aquí, y puedes leer más información sobre las redes LauraGallego.com aquí.

Para los que quieren escribir

Escribir mucho. Y leer más todavía. Yo empecé a escribir a los once años, y cuando publiqué por primera vez, tenía 21. Aquélla era mi novela número 14. Todas las anteriores se quedaron en el cajón. Naturalmente, no todos los escritores publican a la decimocuarta; la mayoría lo hace con su tercera, cuarta o quinta novela, algunos a la segunda y muy pocos a la primera. Así que, si quieres ser escritor, no te obsesiones con publicar lo primero que escribas. Probablemente no será tan bueno como tu segunda obra, ni la segunda será tan buena como la tercera, porque se va aprendiendo y mejorando con la práctica. Para ser escritor hay que trabajar mucho; como nadie nace sabiendo escribir, yo no creo que se trate de una cuestión de talento, sino de trabajo y de paciencia. Una carrera de letras ayuda, claro que sí, pero no es imprescindible si eres autodidacta y devoras libros de todo tipo. Hay muchos escritores famosos que fueron médicos, científicos, economistas o que no estudiaron ninguna carrera en absoluto. Lo que sí es importante es tener vivencias, cultura y muchas lecturas a tus espaldas. Y, además, a todo aspirante a escritor debe apasionarle escribir. Porque muy probablemente tendrá que escribir cientos de páginas antes de llegar a publicar algo (por eso también es aconsejable tener un “plan B”, un oficio del que pueda vivir mientras trata de abrirse camino en el mundo de la literatura, cosa que puede llevarle varios años); si le gusta escribir, seguirá haciéndolo, independientemente de si le publican o no. Pero si no le gusta, si le cuesta, le cansa o le aburre, abandonará a la primera dificultad. No puedo darte recetas milagrosas para ser un escritor de éxito, para ganar un concurso o para publicar una primera novela. Para esto, como para cualquier otra cosa, hay que trabajar mucho. Leer mucho, escribir mucho y ser humilde y estar dispuesto a aceptar las críticas que te ayuden a mejorar. No dejes que el miedo te paralice. ¿Y si no valgo? ¿Y si no tengo talento? ¿Y si mi libro no es bueno? Vamos a ver, es tu primer libro, es poco probable que hayas escrito una obra maestra, hazte a la idea (para muestra, un botón: la primera novela que escribí y que nunca llegó a ver la luz). Pero eso no significa que tengas que dejarlo, al contrario. Cuanto más escribas, mejor lo harás.

En resumen: si te gusta escribir, simplemente escribe. Llegar a ser escritor profesional cuesta tiempo y esfuerzo, pero a ti te gusta escribir, así que, ¿qué problema hay? Y si no te gusta escribir… ¿por qué diablos estás leyendo esto?

De todas partes. Depende del autor, claro. Algunos se inspiran en sus vivencias personales, otros en cosas que les han contado, otros en historias que leen en los periódicos, otros en todo lo que leen… Depende de cada persona. Lo que sí debes tener claro es que no es lo mismo una idea que una historia. Una historia es como un puzzle formado por muchas ideas distintas. Puedes tener una idea para un principio, para un personaje, para un lugar… pero eso es sólo la primera pieza del puzzle. Así que no se trata sólo de inspiración. Es cierto que hay autores que parten de una sola idea inicial y van improvisando, pero yo no lo recomiendo si quieres crear una trama sólida y unos personajes redondos. No esperes simplemente a que te vengan las ideas. Puedes reunir muchas piezas del puzzle, pero no van a encajar solas. Es necesario reflexionar y buscar la mejor forma de encajarlas, y eso es algo que nadie va a hacer por ti, ni siquiera la inspiración. No pasa nada si tienes que descartar buenas ideas porque no encajan con la trama; es mejor guardar esas piezas, por buenas que te parezcan, para proyectos futuros, que meterlas en la historia con calzador, encajen o no encajen.

Si escribes fantasía, muchas de tus ideas saldrán de tu imaginación. Para tenerla en buena forma es especialmente necesario leer mucho y reflexionar mucho también. No te preocupes si tus historias parecen similares a otras que has leído; al principio suele suceder eso. Si escribes un libro en el que se nota en cada párrafo que admiras mucho a un autor determinado es poco probable que llegues a publicarlo, pero no te preocupes: eso es parte de tu formación. Se empieza imitando a unos y a otros, la mayor parte de las veces de forma inconsciente, hasta que, a medida que vas ampliando lecturas, experimentando vivencias y reflexionando sobre unas y otras, terminas por encontrar tu propio estilo. Un escritor no es original porque cuente historias que nadie más ha contado. Lo es porque las cuenta desde un punto de vista diferente. Serás un autor con personalidad propia cuando tengas tu propio punto de vista, tu propia forma de ver el mundo. Y eso se reflejará en tus historias, de modo que, por tópica que pueda parecer la trama de una de tus novelas, será la forma de contarla, tu visión personal sobre esos mismos tópicos, tu forma de reflejarlos o de darles la vuelta, lo que hará que esa obra sea original.

Si quieres escribir, pero no se te ocurren ideas, escribe sobre cosas que conoces o te han pasado. Escribe un diario, un blog o lo que sea, no importa que lo nadie lo lea, no importa que lo escribas sólo para ti; cada página que escribas será una página más de práctica en la que ensayarás la mejor forma de poner por escrito tus sentimientos y tus pensamientos, y por eso no será tiempo perdido. Así, cuando tengas una buena idea y seas capaz de desarrollarla hasta transformarla en una buena historia, también serás capaz de plasmarla en el papel de una forma satisfactoria. De modo que debes escribir aunque no tengas ideas. Si no lo haces, si esperas a tener una gran historia, puedes echarla a perder por el simple hecho de no saber cómo escribirla.

Primero de todo, escribirlo. Si sólo lo tienes en proyecto o lo acabas de comenzar, preocúpate antes por terminarlo que por lo que vas a hacer cuando lo acabes. ¡No quieras empezar la casa por el tejado! :-D

Si ya lo tienes terminado y revisado, lo que has de hacer si quieres publicarlo es algo largo de explicar, pero en este reportaje os cuentan con mucha claridad y detalle los pasos básicos que hay que seguir. Lo publicaron en la web Fueradeclase.com, que ya no existe, pero que fue creada desde la editorial SM, de manera que saben de qué hablan. También podéis consultar un reportaje similar, muy completo, en la web de la revista digital El Templo de las Mil Puertas, concretamente aquí.

Por otra parte, si tienes menos de 18 años y has escrito una novela, puedes probar suerte con el Premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes escritores. Es un concurso que Jordi, autor de literatura juvenil, cuyas obras seguro que muchos de vosotros conocéis, organiza todos los años para dar una oportunidad a los jóvenes que sueñan con ver publicada su obra algún día. Más información, aquí.

1) Lee mucho, lee de todo. Un escritor se hace a base de leer a otros escritores.

2) Escribe mucho. Nadie nace sabiendo escribir, y la práctica hace maestros.

3) Planifica antes de empezar.  Piensa muy bien la historia que quieres contar.  Haz esquemas, planifica la estructura del relato, desarrolla la trama, conoce bien a los personajes. Escribir un libro es como construir una casa, ningún arquitecto empieza sin unos planos. Así, además, reducirás el riesgo de quedarte en blanco a mitad.

4) Termina lo que empieces. Aunque no te convenza.

5) Revisa lo que termines. Varias veces. Aunque la revisión te parezca un proceso tedioso y aburrido.

6) Si no te entusiasma el resultado, no te desanimes. ¡La próxima vez lo harás mejor! Guarda lo que escribas, aunque no te parezca bueno; dentro de un tiempo, con un poco de perspectiva, podrás ver cuáles son tus fallos y corregirlos.

7) Si no te publican tu primera obra, paciencia. Eso no significa que seas un mal escritor, sino que estás aprendiendo y debes mejorar más.

8) Vuelve al punto 3). Una y otra vez.

No puedo decirte nada al respecto, por varios motivos.

1) Nunca envíes algo a mitad. No queda serio ni profesional. Si quieres una opinión sobre algo que has escrito, ¡envíalo completo, corregido y revisado!

2) La única persona que puede decirte si vale la pena seguir y terminar tu obra eres tú mismo. Si necesitas a alguien que te diga si debes continuar, entonces es que en realidad no quieres seguir escribiendo. Y para escribir una novela primero hay que querer escribirla. Si quieres escribir, escribe y punto. No esperes a que otros te den “permiso”. Por tanto, plantéate por qué quieres ser escritor. Si lo que buscas es la fama, te has equivocado de camino, porque para ser “famoso” este es, probablemente, uno de los caminos más largos y más inciertos, y en el 99% de los casos no lleva a la fama, precisamente. Y si lo que quieres es ser escritor porque realmente te gusta, entonces sigue escribiendo y ya está. :-D

3) No hagas pruebas. No empieces algo “para ver si tengo talento, y si lo hago bien, ya continuaré”. No. O lo haces, o no lo haces, pero no lo intentes, sin más. Porque no es cuestión de talento, es cuestión de aprendizaje. Vas a necesitar mucha práctica y mucho tiempo para escribir una buena novela, así que nadie puede juzgar tus capacidades futuras sólo en base a tus primeras páginas. Si empiezas, sigue hasta el final, no importa cómo te salga. Si no te sale bien, la próxima vez lo harás mejor. Pero si no continúas, entonces nunca mejorarás.

4) En el caso de que esas primeras páginas estén muy bien: un primer capítulo puede ser muy interesante, pero con eso solamente no se puede juzgar la historia completa, ni siquiera aunque incluyas un resumen. Un primer capítulo puede decir si vale la pena seguir leyendo la historia, pero no puede decir si sabes construir una trama, desarrollar personajes, describir un ambiente, mantener la intriga o culminar con un final redondo. Todas estas cosas hacen que una novela sea buena o no. Y nada de eso está en el primer capítulo.

5) En el caso de que esas primeras páginas sean flojas: ¿qué te puedo decir? Jamás te diría “no vales para esto”, porque insisto, no es una cuestión de talento. El único talento que debes tener es la actitud: que quieras escribir, que desees escribir, que no puedas parar de escribir y que disfrutes escribiendo. Todo lo demás se aprende con el tiempo, con la práctica y con la experiencia. Y como aprender todo esto requiere paciencia, si no tienes esa actitud no te tomarás el tiempo necesario para aprender a escribir. Es difícil que tus primeras páginas sean una maravilla si es la primera vez que escribes. Repito: nadie nace enseñado.  Así que sigue escribiendo; cuanto más escribas, mejor lo harás. ;-)

Así que no tiene sentido hacer perder el tiempo a otra persona, sea yo, un editor o incluso un amigo, si no tienes claro todo lo anterior. Si crees que escribes bien, entonces termina tus obras, no las envíes a mitad, porque no basta con demostrar que escribes bien: también hay que saber narrar historias. Si crees que no escribes bien, entonces escribe más, hasta que lo hagas mejor. Pero no esperes a que nadie te diga si tienes talento o no, porque eso no se puede saber. Aún estás empezando. No escribe igual alguien que empieza ahora que alguien que lleva cientos de páginas escritas. Lógico, ¿no?

Y por último, insisto: no necesitas a nadie que te diga si vale la pena continuar. Si no tienes claro que quieres acabar tu historia, entonces no la empieces. Y si tienes claro que la quieres terminar, entonces termínala. Es muy frustrante que te hagan leer comienzos de historias que luego se quedan a mitad porque sus autores las abandonan.

Esto es todo lo que te voy a decir si me envías el comienzo de tu novela. Como ya has leído mi respuesta, no hace falta que me la envíes. Limítate a terminarla y ya está. ;-)

Lo siento, no puedo :(. Voy muy justa de tiempo siempre y apenas encuentro huecos para responder al correo; me sería totalmente imposible contestar a todos mis lectores si además tuviera que leer y opinar sobre textos, por cortos o largos que sean. Así que, por favor, y por mucha ilusión que te haga, no me envíes relatos, poemas, novelas o guiones para historias, porque no podré leerlos ni valorarlos. Ni tampoco me pidas que visite tu blog o el sitio donde estés colgando tu novela, relatos o pensamientos on-line, porque no me será posible.

Si te estás planteando en serio lo de ser escritor y tienes cosas acabadas, lo que estás buscando es un editor o un agente, no otro escritor. El trabajo de los escritores es escribir; para valorar textos de otros ya están los críticos, los jurados de concursos, los agentes literarios o los lectores de las editoriales. Así que te recomiendo que no pierdas el tiempo conmigo y envíes tu texto al lugar adecuado. Tienes información sobre agentes literarios aquí.

Y no, no puedo “enchufarte” para entrar en una editorial. Si quieres seguir el camino que seguí yo, prueba con los concursos. Yo tardé diez años, catorce novelas y miles de páginas en empezar a publicar, y lo hice gracias a que gané un concurso en el que participaba por cuarta o quinta vez, y de forma totalmente anónima. Así que, como comprenderás, no creo en los enchufes. Pero sí que creo que ahora las cosas están más fáciles para los noveles que cuando yo empecé, y que tardarás mucho menos de lo que tardé yo en empezar a publicar, si trabajas mucho y eres constante; ahora hay muchas más editoriales que antes, y puedes contactar con la mayoría de ellas a través de internet. Hay también muchos más concursos literarios, y algunos dirigidos específicamente a jóvenes escritores, como el premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes escritores. Allí sí leerán tu libro y hasta te mandarán un informe, ganes o no. Así que… ¡anímate! ;-)

Para los lectores de mis libros en general

Empecé a escribir más o menos con 10-11 años. Para entonces ya era una devoradora de libros y me gustaba imaginarme que vivía aventuras en los mundos de las historias que leía. Empecé escribiendo algún cuento que otro y con 11 años comencé mi primera novela a medias con una amiga del colegio. Tardamos tres años en acabar aquel primer libro; a los 13 yo ya tenía claro que quería ser escritora. A los 14 tenía terminada mi primera novela y empecé a enviarla a editoriales y concursos. No hubo suerte; tampoco con la segunda novela que escribí (esta vez yo sola), ni tampoco con la tercera, ni con la cuarta… durante los años siguientes seguí escribiendo libros y relatos y participando en concursos. Sí, llegué a perder la esperanza de publicar algún día, pero eso no me impidió seguir escribiendo, porque me encanta escribir. Así que, ya que escribía, pues seguía mandando cosas… y así, a los 21 años, mi novela Finis Mundi ganó el premio Barco de Vapor de literatura infantil y juvenil. Había participado varias veces en aquel concurso pero nunca había habido suerte, hasta ese momento. Finis Mundi era en realidad mi libro número 14 (los trece anteriores no vieron la luz), pero se convirtió en la primera novela que publicaba. Y desde entonces no he parado.

La lista completa se puede consultar AQUÍ.

Depende por completo de tus gustos y de lo que estés buscando. Yo trabajo el género fantástico, y dentro de eso, cada libro es diferente. Si buscas algo “parecido a Memorias de Idhún” me temo que no lo vas a encontrar, porque cada una de mis novelas cuenta una historia diferente.  Así que, si quieres leer más cosas mías, lo que te recomiendo es que le eches un vistazo a la lista de libros publicados, leas los argumentos y/o el primer capítulo de cada uno y te decidas por el que más te llame la atención. Déjate llevar por tu instinto y muy probablemente acertarás.

Tradicionalmente, mis libros han sido siempre difíciles de encontrar en América Latina porque, aunque las editoriales que los publicaban tenían los derechos de edición en español para todo el mundo, la mayoría de ellas sólo los sacaban en España. A veces exportaban a otros países de habla hispana, por lo que los ejemplares de mis libros que se encontraban en América Latina eran pocos y caros, debido a que venían de fuera. En los últimos años estoy tratando de negociar con las editoriales que se publiquen mis libros allí, y parece que poco a poco vamos consiguiendo resultados. Pero es un proceso largo y laborioso y, aunque va dando sus frutos, muchos de mis libros siguen sin estar disponibles en América Latina, y otros solo lo están en algunos países. Ahora, con cada nueva novela anunciamos a través de las redes sociales los países y fechas de publicación, así que ¡atentos! :-)

No, claro que no. ¡Soy escritora, no productora de cine! Es difícil que llegue a hacerse una película de un libro, más difícil de lo que creéis. Cuesta muchísimo dinero. Además, si hubiera algún productor interesado en hacer la película de cualquier libro mío, me lo pensaría mucho antes de decir que sí. Me tendrían que garantizar que iban a hacerlo bien, con medios, con cariño y siendo fieles al libro. ¡Y eso no es tan fácil! Si hubiera algún proyecto al respecto, lo anunciaría en la web. Como no está en ninguna parte, es que la respuesta sigue siendo no :)

Actualmente ya he dado por finalizadas todas las series que tenía abiertas y no planeo hacer ninguna continuación de ninguna de ellas, ni tampoco segundas partes de libros sueltos.

Por si se te ha despistado alguna entrega, tengo las siguientes series/sagas:

Memorias de Idhún: tres libros (son seis en la versión de tapa blanda, en la que cada uno de los tres volúmenes originales está partido en dos) y ni uno más.  También hay una Enciclopedia sobre el mundo de Idhún y una adaptación al cómic que está en proceso de publicación, pero la historia no continúa con más novelas. Y esto es rotundo y definitivo.

Crónicas de la Torre: tres libros + una precuela (Fenris, el elfo). Y ni uno más.

Alas de fuego: tiene continuación, titulada Alas negras, pero no tendrá más partes.

Sara y las Goleadoras: Seis libros. La serie está finalizada y no habrá más continuaciones.

-Mago por casualidad: tiene una segunda parte, titulada Héroes por casualidad, pero por el momento no hay previstas más.

-Guardianes de la Ciudadela: el primer volumen saldrá publicado en abril de 2018. Está previsto que sea una trilogía.

Esto implica que no habrá segunda parte de: Dos velas para el diablo, Donde los árboles cantan, La emperatriz de los etéreos, Las hijas de Tara, La hija de la noche, Mandrágora, Finis Mundi, La leyenda del Rey Errante, El coleccionista de relojes extraordinarios , El Libro de los Portales, Todas las hadas del reino, Omnia ni Cuando me veas. Y, por supuesto, tampoco continuaciones de las series anteriormente mencionadas. Y tampoco habrá una cuarta parte de Memorias de Idhún. No. En serio. De verdad que no.

Si vais a la sección de Libros y pincháis en la portada del libro que os interesa, os saldrá un menú con la opción “Curiosidades”. Ahí tenéis la respuesta a vuestra pregunta.

Llevo escribiendo e inventando historias desde que era muy pequeña, así que tengo mucha práctica. Por otro lado, leo mucho, así que tengo la imaginación muy bien alimentada y es una fuente de ideas constante. Sin embargo, las ideas no surgen porque sí, a veces hay que buscarlas. Y cuando las encuentras, no se encajan ellas solas para formar una trama coherente, eso tienes que hacerlo tú, pensando, reflexionando… A las ideas, a las historias, hay que dejarlas madurar, darles tiempo. No es instantáneo ni pura inspiración. Una historia es como un puzzle de múltiples piezas. Puede que la primera pieza “te llegue” sola, pero el trabajo de un escritor no consiste en esperar a que llegue la inspiración. Las otras piezas hay que buscarlas, y luego es necesario encajarlas pacientemente hasta obtener algo que tenga sentido. En resumen, las historias no “se me ocurren”: las construyo.

Depende de la historia y del personaje. En los libros de fantasía que se desarrollan en otros mundos, lo habitual es que los invente (como, por ejemplo, Memorias de Idhún). En otros casos depende del país de procedencia del personaje. Por ejemplo, La leyenda del Rey Errante se desarrolla en Arabia, y por tanto todos los personajes tienen nombres árabes (Walid, Hammad, Amir, Zahra…). La hija de la noche se desarrolla en Francia, y por tanto los personajes tienen nombres franceses (Maximilien, Isabelle, Jerôme, etc.). En algunas ocasiones, los nombres están sacados de la mitología (Fenris, Astaroth, Bran, Morderek…). Otras veces, los nombres los saco de otros nombres a los que le doy la vuelta o cambio hasta que salen palabras nuevas (Kai es Jack al revés; el nombre de Kirtash proviene de Christian -Christian => Kristan => Kirstan => Kirtash, etc). Mi teoría es que cada personaje tiene que tener un nombre acorde con su lugar de procedencia, y si vienen de un mundo inventado, el nombre debe ser inventado también. Si invento un nombre, intento que sea sencillo y fácil de pronunciar. Aunque éstas son las reglas que uso ahora, no siempre las he seguido. Por ejemplo, en Crónicas de la Torre los nombres de los personajes tienen procedencias diversas. Mientras los de los elfos son todos inventados (Ankris, Shi-Mae, Nawin…), los de los humanos son nombres españoles poco comunes (Conrado, Jonás, Iris, Hugo, Elia -que es el verdadero nombre de Salamandra), y algunos emplean más tarde nombres mitológicos (Fenris y Morderek). Finalmente, otros son nombres que leí en alguna parte y me gustaron (Dana, Maritta, Aonia). Actualmente intento ser un poco menos incongruente en la antroponimia de los libros que escribo. :-)

No hay ningún personaje que esté inspirado en mí ni en ninguna persona real; son todos inventados. Intento que cada uno tenga su propia personalidad, y que no se parezcan entre ellos. A veces puedo estar de acuerdo con algún pensamiento, actitud o idea de alguno de mis personajes, o puedo comprender mejor a unos que a otros en determinadas situaciones, pero, dado que no son clones mios, cada cual actúa y decide en función de su carácter y de sus circunstancias. Yo, como autora, debo definirlos muy bien, especialmente a los protagonistas; debo conocerlos, saber cómo reaccionarían en cada situación, saber hablar por ellos y comprender sus decisiones y motivaciones, aunque a veces no las comparta. Por otro lado, dado que escribo novelas de fantasía y aventuras, es evidente que las cosas que les pasan a ellos nunca me han pasado a mí, por lo que no puedo saber si, de estar en las misma situación, yo reaccionaría de la misma manera. Eso aumenta la distancia entre ellos y yo y me ayuda a verlos como personajes independientes; creados e inventados por mí, sí, pero que no están inspirados en mí, ni en mi carácter, ni en mi vida ni en mis circunstancias.

Tengo varios favoritos, pero ninguno que sobresalga claramente sobre los demás. Entre mis preferidos estarían los protagonistas de Memorias de Idhún (los tres), Mattius, Fenris, Tabit, Bipa, Sheziss, Ahriel, Cosa, Oki, Camelia…

Cuando empecé a escribir, escribía a mano y luego pasaba mis historias a máquina, porque no tenía ordenador (y no lo tuve hasta los 20 años). Como la máquina de escribir no me daba muchas opciones de corrección, tenía que escribir a mano primero, corregir lo que fuera sobre el papel y después pasarlo a limpio. Cuando la informática entró en mi vida, aún tardé un poco es decidirme a escribir mis libros directamente a ordenador (de hecho, guardo originales a mano de libros como Finis Mundi, El valle de los lobos o La leyenda del Rey Errante). Ahora ya escribo directamente a ordenador, porque es más práctico, rápido y cómodo, pero aún contesto mis cartas a mano y de vez en cuando, si no corre prisa, aún escribo alguna de mis novelas en papel, como hice con La emperatriz de los etéreos.

¡Qué va! Soy escritora, no ilustradora profesional. Las cubiertas e ilustraciones de mis libros las hacen artistas profesionales. Con algunos estoy muy en contacto y otros, por el contrario, prefieren trabajar a su aire; por eso las cubiertas de los libros no siempre reflejan a los personajes o las situaciones tal y como yo los he imaginado. Y es que cada ilustrador tiene su propia visión de la historia.

Echa un vistazo a la sección Proyectos; tal vez te dé alguna una pista.

Mi favorito es Memorias de Idhún, porque es una historia que me ha acompañado durante una buena parte de mi vida (empecé a imaginarla con 14 años). No sé si es el mejor; creo que eso tendrán que decidirlo otras personas más objetivas que yo. Pero es el libro al que más cariño le tengo. El que menos me gusta es Mandrágora; creo que lo escribí de forma un tanto precipitada y no me quedó tan redondo como me habría gustado.

La respuesta corta y reivindicativa sería: “Porque también los jóvenes tienen derecho a leer”. Y, aunque es verdad que pienso esto, la realidad es un poco más compleja y menos romántica. Lo cierto es que cuando escribo mis libros no pienso en la edad de la gente que me va a leer. Escribo sobre todo lo que me gustaría leer a mí y, sorprendentemente, resulta que conecto especialmente bien con los adolescentes. Digo que es sorprendente porque yo hace tiempo que dejé atrás esa edad. Sin embargo, es un hecho que, aunque escribo lo que me gusta a mí, mis lectores tienen mayoritariamente entre 10 y 25 años. De lo cual estoy muy orgullosa, porque siempre he pensado que alguien de 13 o 14 años no es menos persona o menos lector que un adulto.

Para los idhunitas en particular

Sí, Memorias de Idhún es una trilogía; la segunda parte se titula Memorias de Idhún II: Tríada, y la tercera, Memorias de Idhún III: Panteón. Ambas están ya disponibles en las librerías.

Rotundamente no. Como ya he dicho más arriba, Memorias de Idhún es una trilogía, son tres partes y ni una más. Todas las incógnitas que se planteaban en el primer libro quedan ya resueltas en la segunda y tercera parte, y el futuro de nuevos personajes o posibles nuevas historias no forma parte de la trama principal de esta trilogía, que, insisto, ya está acabada y no tiene continuación. Por favor, no tratéis de convencerme de que escriba una cuarta parte, porque no lo voy a hacer. Si queréis saber qué sucederá después de Panteón, ¡dejad volar vuestra imaginación! :-D

NOTA: Si alguien os dice que ha visto la cuarta parte de Memorias de Idhún en librerías, o la quinta, o la sexta, puede ser que se refiera a la edición de bolsillo; no es que la historia continúe tres libros más, es que esta edición divide la trilogia original en dos partes cada tomo (La Resistencia I, La Resistencia II, Tríada I, Tríada II, Panteón I y Panteón II), porque si no, no podría ser “de bolsillo”. No es que haya más texto, sino que la misma historia está dividida en seis partes, en lugar de en tres. Lo mismo pasa con los cómics; son muchos no porque continúen con la historia, sino porque está dividida en más partes.

La respuesta es no. Si hubiese planes para hacer una película, obviamente estaría anunciado en esta web. Eso significa que no los hay. Cualquier otro rumor que hayáis podido oír o leer al respecto no es más que eso, un rumor.

Si habéis visto en alguna parte trailers o carteles de una supuesta película de Memorias de Idhún, probablemente se trate de alguna película casera rodada por fans (podéis encontrar varios trailers en Youtube). Nada que pueda verse en los cines o en DVD.

Por otro lado, no tengo la menor intención de ceder los derechos para hacer una película de Memorias de Idhún. Por muchas razones, pero, sobre todo, porque -y supongo que en esto coincidiréis conmigo- no creo que sea una historia que pueda contarse sólo en dos horas. Ni siquiera en tres películas de dos horas. Un guión de cine para una película de dos horas son unas 120 páginas. Para llevar al cine Memorias de Idhún en tres películas sólo habría dos formas: o adaptándolo todo, lo cual daría pie a una película de… ¡treinta y siete horas y media! O bien a tres películas de doce horas y media cada una. Por favor, aceptadlo de una vez: no se puede. Si de verdad os gusta Memorias de Idhún no os gustaría ver, supongo, una película que recortara y cambiara la historia del libro.

Por todo esto no va a haber película de Memorias de Idhún. Y sí, hemos recibido un par de propuestas para llevar al cine Memorias de Idhún, pero mi respuesta sigue siendo no, porque desde la propia industria del cine me han reconocido que no podrían adaptar los libros sin recortarlos y cambiarlos totalmente.

De momento no. Igual que en el caso de la película, si habéis visto anuncios o comentarios en Internet probablemente se refieran a videojuegos caseros hechos por fans, con el RPG Maker o similar. Existe un juego de Memorias de Idhún, pero es un juego de mesa, no un videojuego, y creo que ya no se puede encontrar en tiendas.

En realidad Memorias de Idhún no es una idea, es una historia compleja con muchísimas ideas entrelazadas. Por supuesto, no surgió todo de golpe; no me desperté un día con 2000 páginas de trilogía en la cabeza. De hecho, pasé catorce años de mi vida desarrollando esta historia. Sí, sí, lo has leído bien. La primera pieza del puzzle fue un personaje llamado Jack, que fue el primer personaje que inventé, más o menos a los doce años. Imaginé varias aventuras para él hasta que decidí que tendría que inventar una historia más grande y compleja en la que él fuera el protagonista. Y así, con catorce años, empecé a imaginar el mundo de Idhún. La primera idea que tuve fue que Jack se veía arrastrado hasta un mundo mágico que había sufrido una terrible catástrofe. Pronto inventé una compañera de aventuras que tuvo diversos nombres antes de llegar a llamarse Victoria. La siguiente pieza del puzzle fue la extinción de los dragones y los unicornios y de qué manera Jack y Victoria estaban relacionados con eso y podían por tanto salvar Idhún. Luego ya fui desarrollando el mundo de Idhún (su geografía, su historia, sus razas…). Hasta tres años después no pensé en introducir en la historia al personaje de Kirtash. De hecho, yo tenía en mente un personaje que se llamaba Christian pero que no tenía historia. Un día lo imaginé dentro del mundo de Idhún como mano derecha del antagonista; como siempre lo había relacionado con las serpientes, le inventé una historia personal que tuviera que ver con ellas… y así surgió toda la raza de los sheks. Lo cual significa que inventé a los sheks y su proverbial odio hacia los dragones sólo porque Christian entró en la historia :-D. Y bueno… ya no recuerdo cómo fue todo lo demás. Si tenemos en cuenta que estuve puliendo y añadiendo detalles hasta el último capítulo de Panteón, podréis imaginar que resulta difícil seguirle la pista a todas las piezas y explicar cómo surgió cada aspecto de la historia.

Me gustan los dos; son dos personajes muy distintos y cada uno es especial a su manera. Eso sí, pienso que Kirtash es mejor personaje, y que Jack es mejor persona.

Dado que Christian no nació en la Tierra, no tiene fecha de cumpleaños en nuestro calendario. Por eso en la Agenda de Idhún vienen marcados los cumpleaños de Jack y de Victoria, pero el de Christian, no.

Sí, las tres canciones que aparecen en los libros las escribí yo directamente en inglés. Pero no les he puesto música; ¡no llego a tanto!

Y a mí también :-). Por poder, se podrían escribir montones de continuaciones y podríamos embarcar a los personajes en docenas de aventuras diferentes. Pero no es eso lo que quiero para ellos.

Lo que para los lectores ha sido una aventura emocionante, para Jack, Christian y Victoria ha sido una guerra durísima en la que han perdido a muchos seres queridos, han sufrido mucho y han estado a punto de morir en distintas ocasiones. Han malgastado toda su adolescencia luchando en una guerra que en el fondo no era la suya. Y no quieren pelear más. Quieren tener una vida normal, sin peligros, sin sobresaltos, por aburrido que eso suene. Quieren ser gente normal y vivir en paz. Y, lo más importante, esa es la vida que quieren para sus hijos, y por eso se van de Idhún. Y como ya han luchado bastante y se han esforzado muchísimo, y esto es lo único que me han pedido, se lo voy a conceder, porque se lo han ganado :-). Así que la tríada y sus hijos tendrán una vida tranquila y normal, sin más aventuras ni peligros. Se merecen ser felices después de todo lo que han sufrido, ¿no? ;-)

Si te apetece volver a disfrutar de la trilogía en un formato distinto, te recomiendo que eches un vistazo a los cómics de Idhún. Si lo que quieres es nueva información, nuevos personajes e incluso nuevas historias, o recorrer Idhún como nunca antes lo habías visto, te recomiendo la Enciclopedia de Idhún, pensada no ya para idhunitas, sino para “idhunólogos”. ¡Es otro nivel! :-) Tanto los cómics como la Enciclopedia han sido magníficamente ilustrados por Estudio Fénix y han quedado espectaculares.
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